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Aunque esta ascensión al techo de los Pirineos la hagamos con esquís de travesía, la descripción es exactamente la misma para subir a pie, sólo que el descenso a pie normalmente se haría repitiendo la ruta de subida, y nosotros en cambio lo hacemos esquiando hacia Aigualluts. Otra de las rutas habituales, menos masificada, es por Coronas
Pasado Benasque,
seguimos
la carretera hacia los Llanos del
Hospital,
cogiendo después un desvío a la derecha
señalizado como tal.
Poco antes de llegar al complejo de edificios tomamos una pista
ascendente
a la derecha; esta pista no es transitable en coche en verano, ya que
lo
cierran a los turistas, ni tampoco lo es en invierno, porque es la
nieve
la encargada de no dejar pasar coches. La pista finaliza en la Besurta,
a donde llegamos de noche, y donde vivaqueamos bajo las estrellas. Reseña
detallada de la subida desde la Besurta al refugio de la Renclusa.
0:00 Salimos desde la Besurta a las 6:05. Mucha gente ya está de camino, y como es junio y la temporada "invernal" se está acabando, empieza a verse más gente andando que con esquís. Seguimos el camino que está bien marcado, cruzamos un río, subimos ligeramente y dejamos un camino a la izquierda que lleva a Aigualluts, cogiendo el de la Renclusa. La subida empieza a ser un poco más dura, especialmente cargando esquís, aunque se sube sin problemas.

Maladetas, Pico de Alba y ascenso al Portillón
Superior,
vistos desde la Renclusa (vista veraniega)
0:41 Llegamos al refugio de la Renclusa, donde aprovechamos para hacer una paradita. Tenemos por delante mucha más gente, ya que bastantes comienzan su ascensión habiendo dormido aquí. Desde el refugio podemos ver directos hacia arriba las Maladetas; el camino al Aneto sube en esa misma dirección, identificable por la fila de personas que lo siguen. Así desde el refugio tomamos el sendero que avanza llaneando hacia el final del valle para empezar después la subida la directa, suavizada con algunos zigzags.
En 25 minutos desde el refugio entramos en la nieve; hay gente que ya se pone los esquís, pero nosotros, como una mayoría de esquiadores, preferimos seguir porteando un poco más, ya que la nieve está dura y la huella de a pie es buena.
1:57 Llegamos a la altura del Portillón
Inferior,
donde paramos
a comer y ponernos los esquís. La ascensión al Aneto sube por el
glaciar del Aneto, que se encuentra a la izquierda del contrafuerte que
baja de la Maladeta Oriental y que nos ha acompañado durante
la
subida a nuestra izquierda. El primer punto para pasar al otro lado de
este
contrafuerte
es el Portillón Inferior, en donde nos encontramos, pero decidimos no
cruzarlo siguiendo hacia arriba como la gran mayoría de la
gente,
para superarlo
más tarde por el Portillón Superior.
3:15 Subiendo bastante despacito,
tras un tramo de pendiente más fuerte el
paredón de la izquierda cede por un
momento,
cosa que indica que hemos llegado a la altura
del
Portillón Superior,
por lo que
giramos a la
izquierda, aunque éste todavía
no esté visible.

Desvío del Portillón Superior, con la cima de la Maladeta Oriental
a la
derecha

Tomando el desvío del Portillón Superior, con la pared a la
izquierda

Otra perspectiva de los Portillones subiendo bastante más por la
derecha
3:30 Tras un
pequeño flanqueo horizontal, con ligero descenso,
llegamos al
Portillón Superior,
una
brecha en la roca que queda poco más abajo que un pluviómetro. Aquí
debemos quitarnos los esquís por un
momento
para pasar la brecha, pues no hay suficiente nieve, y cuando la hay
habitualmente es demasiado pendiente, bajando así al otro lado
con ellos en la mano, realizando
un fácil destrepe de unos 10 m.

En este punto una chica se queda mirándome: será mi sex-appeal, será mi equipo super-tecnológico de las tiendas de todo a un euro, ... qué será, será, ... y me pregunta "Oye, tú eres profesor de informática ¿no?"; al final sólo era una ex-alumna de Terrassa, que, por lo que me dijo, había aprobado sin problemas, lo que me quitó un peso de encima ya que si la hubiera suspendido hubiera tenido que ir con más cuidado en el paso de Mahoma, para no tener algún accidente "involuntario" ;-)
A los que han llegado hasta aquí
cansados se les cae el alma al ver lo que todavía queda. Ahora
queda una larga travesía
evidente por el
glaciar, donde
la huella está muy bien marcada, allanada, y firme lo que
facilita
el foqueo, sin patinazos, ni sobrecargar un pie por llevarlo
más
alto a causa de la pendiente lateral. Es la parte más dura, por larga y
monótona, de la ascensión.

Aneto (en verano) visto desde el Portillón
Superior
(la
misma foto
con nieve 24-5-10)
5:15 Llegamos al Collado de Coronas, reconocible por que es un amplio collado junto a la cresta que hemos visto encima nuestro mientras avanzábamos por el glaciar, y a la que el camino se iba acercando poco a poco. Paramos un rato, antes de enfrentarnos a la subida final, y nos asomamos al otro lado para ver la ruta de Coronas, y para observar el corredor Estasen, ya que habíamos pensado en la posibilidad de bajar esquiando por allí (confiamos que esquiando más que rodando, por que es muy pendiente y algunos no somos muy buenos esquiadores). La verdad es que para nuestro nivel todavía era demasiado.
Jorge y Raquel, nos pillan allí, a pesar de que han salido una hora más tarde y dicen haber ido tranquilos; además para variar ellos han subido por el Portillón inferior. De todas formas aunque nosotros hemos ido muy despacio hemos visto gente que ha ido todavía mucho más lenta, y otros que por agotamiento o acongoje ni siquiera llegan, ya que no es una ruta para domingueros.
Miramos hacia arriba, a la antesala del Paso de Mahoma, y nos ponemos a temblar, pero no por el paso en sí, sino por el mogollón de gente que se ve, y la perspectiva de esperas y líos de quién pasa cuándo.
Con amplias zetas subimos ya el repecho final. Vemos huellas que se desvían un poco a la derecha, que en apenas unos metros y casi llanos llevan a una maric###...tontería (perdón) de tresmil, la Punta Oliveras-Arenas (3.298), señalado con una crucecilla.
6:20 Llegamos al paso de Mahoma (más información, fotos y consejos del Paso de Mahoma). Nos quitamos los esquís y paramos un rato mientras nos enteramos de cómo está el tema de colas y esperas. Como hemos subido sin prisas, la verdad es que no hay mayores problemas, ya que muchos de los que están allí es porque no van a pasar, o porque están comiendo tras haberlo hecho ya de vuelta.
El paso está accesible, sin apenas nieve. Decidimos dejar aquí los esquís y olvidarnos de bajar por el Corredor Estasen (que además nos hubiera venido muy grande). Vamos pasando, cruzándonos en los pasos clave con los que bajan. Las cuerdas son innecesarias, pero algunos las usan, principalmente como quita-miedos, complicando el paso a los demás, e incluso creando un cierto peligro. Hay incluso quienes suben encordados desde el glaciar (supongo que en parte guías con sus clientes, que quieren demostrar que se ganan su sueldo).
6:40 Pico Aneto (el tiempo es subiendo despacito). Tras las fotos de rigor, y disfrutar de las vistas hacia todos los lados, volvemos a cruzar el paso Mahoma.

Cruz de Aneto
Comemos un poco, calzamos esquís y comenzamos la bajada esquiando para envidia de quienes les toca otra muy larga pateada de descenso por el mismo camino de subida. Con esquís en cambio hacemos una bajada bastante directa, y tenemos la suerte de una nieve relativamente buena, aunque hay que ir atentos y con cuidado porque casi me meto en una grieta del glaciar.
Como siempre rateamos al máximo posible la esquiada, buscando apurar las zonas con restos de nieve, haciendo en algunos casos virguerías. Al final descenso de 1.250 m de desnivel esquiando, casi hasta Aigualluts.
Ya caminando bajamos al Plan de Aigualluts, donde nos despistamos y en lugar de tirar a la derecha vamos por el medio, con lo que debemos decidir cómo cruzar el río, y donde algunos acaban metiendo la pata en el agua hasta el fondo.
Desde Aigualluts echamos una última mirada al Aneto, para volver a sentir el placer de la excursión realizada, y en menos de 1 h. llegamos a los coches en la Besurta. Descripción del camino de la Besurta a Aigualluts.

Bajada del Aneto por el Glaciar, visto desde la cascada de
Aigualluts
Desde el Aneto se repite el camino hecho de subida por el glaciar del Aneto hasta el portillón superior.

Superado el portillón, se puede volver
flanqueando a la izquierda
para después bajar nuevamente junto a las paredes, pero si en el
portillón nos dejamos llevar
por "las prisas" por bajar o por las huellas quizás acabemos tirando
directo hacia abajo
a la derecha, con lo que en lugar de bajar lo que haremos es tirar por
encima de las paredes. Hay diversos hitos que nos van dirigiendo hasta
llegar a la parte superior de un empinado canal de piedras sueltas
(indicado antes como
posible subida), donde algunos hitos nos sugieren bajar, aunque el
descenso sea incómodo y donde hay que ir con cuidado con la caída de
piedras,
pero que nos permite perder altura rápido. También se puede seguir
otro sendero que llanea y que también tiene algún hito, y que resulta
más tentador. Si
se deja llevar por la tentación de no coger el canal poco después el
camino también se complica (aunque también accesible) y donde los hitos
a veces se pierden, tomando un descenso también de fuerte pendiente que
quizás acaba resultando más largo e incómodo. Esta opción pasa junto al
portillón inferior para después desviarse a la izquierda y tras otra
incómoda bajada, a veces poco
marcada, bajar al camino de subida principal.
En resumen quizás lo mejor sea pasado
el portillón llanear a la
izquierda antes de empezar el descenso, pero lo normal es dejarse
llevar bajando a la derecha, y en este caso al llegar al canal quizás
sea mejor
bajarlo ya, pero es fácil dejarse llevar por seguir al frente, siendo
ésta última quizás
la opción más incómoda. Sea como sea la bajada resulta muy larga, muy
dura y muy incómoda, y eso cuando las fuerzas empiezan a escasear y las
piernas no paran de quejarse del trote que se les ha dado durante ya
muchas horas

La subida al Aneto sólo es recomendable
para gente en muy buena
forma física (es muy largo y con mucho desnivel), con experiencia en
montaña y nieve, y en el manejo de crampones y piolet. En verano se
verá aquello
plagado de gente, caravanas de fauna de todo tipo y algunas bastante
peligrosas, especialmente para ellas mismas. Hemos coincidido allí con
alguno que
iba sin experiencia en alta montaña ni en
nieve y que siendo su primera salida al Pirineo se iba a por el Aneto
él sólo, y en excursión invernal (primavera es también invernal por la
cantidad de nieve); lógicamente no llegó. Hablamos también con otros
que desconociendo
totalmente la zona se fueron sin mapas ni nada. Es muy habitual
ver gente con crampones y piolets que no saben ni para que sirven, y
que llevan la cabeza del piolet cerca de su cuello o la yugular, a más
de uno hemos
tenido que avisar, y alguno hasta con la pica del piolet justo en la
nuca, de
modo que un simple resbalón de espaldas lo convertiría en un garrote
vil, o en una puntilla como en los toros.
Otros llevan el piolet con el regatón medio colgado de lado para poder
sacar los ojos a quienes se cruzan por el camino. Gente con los
crampones bailando colgados bajo la mochila para que en un resbalón y
caída de culo se lo metan hasta sus partes más íntimas. Y tampoco os
extrañéis si veis alguno que quiere ir en zapatillas o incluso en
chanclas.
Y dentro de la fauna hay quienes
hablan del desperdicio que es no urbanizar todo el valle de Hospital de
Benasque por lo bonito que es (o que era, si se les dejase hacer), o
quienes parece que su mayor experiencia con "nieve" es con "la
que esnifan" (y esto no es coña, lo oímos por ahí :-O ).
Y lo siento si parece pretencioso o
chulesco, pero visto lo visto todo
aviso o todo el miedo que se pueda meter quizás sea insuficiente,
porque todos los casos comentados son reales.

Huellas de sendos pies en la nieve, de la marabunta al Aneto (en
verano)
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