Ruta:
Ascensión desde el refugio de Lizara por
Collado del Foratón (para subir desde Gabardito mirar enlaces al
final)
Comentarios: El Bisaurín es un pico
relativamente
fácil con
una subida final de pendiente
fuerte y sostenida. Ruta no
muy larga. Fácil con buena nieve y no tan fácil
si está
helada. Un
clásico en la zona tanto a pie como en esquí de
travesía.
Este
año Javi Kroketa se hace cargo de
la
promocional de esquí
de travesía de Montañeros de Aragón,
por tanto le
acompañamos en "la empresa", aunque un poco de forma menos
altruista
de lo que podía parecer, ya que también era un
pico al que
teníamos ganas.
El
Bisaurín es
el pico más alto de la
zona y yendo desde
la carretera de Riglos ya se ve como una inmensa mole. Pasado
Aragüés
del Puerto una carretera en buen estado, aunque con algunas piedras
caídas,
lleva hasta el refugio
de Lizara. El refugio, recién construido,
está
muy bien, siguiendo los cánones de los nuevos refugios con
varias
habitaciones de tamaño moderado, y baño en cada
una de ellas. Telefono: 974 348 433.
Muy lentos y tranquilos tardamos un buen rato en prepararnos para salir. La noche había estado increíblemente estrellada y el día es excelente, completamente despejado.
0:00 Partimos a las 9:10 del refugio, 1.537 m, subiendo por detrás de él porteando, pero enseguida algunos se ponen los esquís, y otros preferimos portear un poco más para evitar las piedras del camino.
En unos 10 minutos nos plantamos de frente al valle. Si siguiéramos de frente bajaríamos ligeramente, pero el camino sube un poco hacia la derecha y enseguida vuelve hacia la izquierda, realizando un flanqueo horizontal al pie del Bisaurín. El grupo empieza a dispersarse porque entre los nuevos hay desde algunos que tienen poca experiencia en esquí de travesía pero están fuertes, hasta quien es la primera vez que lo hace.
Avanzamos hasta plantarnos al pie del contrafuerte que baja del Bisaurín hacia el Sur. Es el momento en el que los novatos pueden demostrar sus vueltas maría .... que obviamente se resisten a salir.
1:30 Llegamos al Collado del Foratón 2.032 m, y superada la fuerte pendiente, ya sólo queda .... otra pendiente más larga y dura. Desde el collado vemos lo Mallos de Lecherín, reconocibles porque es una columna rocosa cuadriculada; a su izquierda destaca el Pico Lecherín, y detrás a la derecha el Collarada; lo reconocemos fácilmente porque hace unas semanas los vimos de cerca, desde el Aspe, que también se ve un poco más a la izquierda.

Vista desde el Collado
de lo Foratón. Lecherines a la derecha
La amplia pala de subida a la derecha permite ganar altura haciendo largas zetas, que con la nieve blanda, la cosa está fácil y sólo hace falta la potencia y resistencia suficiente. Otra cosa es cuando está helado, en cuyo caso puede ser necesario quitarse los esquís y subir con crampones.
Subimos muy muy despacio, zigzagueando; mientras, una persona que sube a pie se queja de que la huella pedestre sube directa, sin descanso, en lugar de ser más relajada haciendo zetas, aunque abrir nueva huella sería todavía más duro.

Subida al
Bisaurín desde el collado
Empieza a haber alguna nube y a medida que subimos se van instalando en la cima.
Llegamos al final de la pendiente, a lo que parece la cresta cimera, ya sólo queda ... otra pendiente fuertecilla hacia la derecha (Oeste). Con la nieve actual se sube muy fácil con esquís. La niebla es ya total, se supone que la cumbre está delante pero no se ve nada, hasta que estamos allí mismo.
3:55 Bisaurín, hemos subido muy tranquilos, lentos, sin prisas, practicando. Se supone que hay muy buena vista, pero lamentablemente no se ve nada de nada. También dicen que en la cumbre hay una cruz, pero sólo vemos asomar unos cm. de un tocho de hierro. Sopla el viento y hace frío así que no montamos ninguna orgía en la cumbre, a pesar de que llevábamos unos empanadicos de calabaza y manzana que habíamos comprado de camino, en Angüés.
La bajada esquiando razonablemente bien, al principio un poco palo porque la nieve estaba muy rota de tanta gente y tanta huella, pero poco antes del collado ya se podía elegir nieve virgen, y entonces una gozada.

Bajamos por la cresta SurEste hasta llegar a una buena zona para bajar hacia el valle. La nieve está blanda y resulta un poco pesada, así que entre caída y caída disfrutamos de la bajada , hasta que llegamos a una zona en que los esquís chirrían de tantas piedras que se comen. Afortunadamente Javier, desde el otro lado del valle nos va dando indicaciones por walkie-talkie dirigiéndonos por las zonas mejor innivadas.
Una vez en el fondo del valle cargamos esquís a la espalda, una pequeña subida y pa'l refugio, donde disfrutamos de unos huevos con patatas y longaniza.
Durante la excursión oímos un profundo silbido y al levantar la cabeza vimos a unos 50m. un enorme pájaro de unos 10 m de envergadura dando espectaculares recortes y rozando las agrestes piedras del Bisaurín; era una avioneta de vuelo sin motor.Vagueando y perezosos de madrugar, al final llegamos al Refugio de Lizara pasado el mediodía, para los puristas de montaña demasiado tarde para empezar, pero para nosotros la montaña es diversión, no religión ;-) Así que tras confirmar la reserva en el refugio partimos a las 2 hacia el Bisaurín, o hasta donde se pueda.
0:00 Con los esquís puestos partimos desde el Refugio de Lizara hacia la izquierda (según se sale del refugio), hacia el fondo del valle, con el Bisaurín al frente izquierda. Tras avanzar un poco empezamos una subida hacia la izquierda, hasta ver la olla al pie del pico, y el Collado del Foratón al frente.

Salida desde el Refugio
de Lizara

Aunque empezamos muy despacito, después poco a poco vamos acelerando el paso con la idea de que podemos llegar al Bisaurín, haciendo la subida al collado a un ritmo muy fuerte.
1:44 Collado del Foratón. Tras una parada de casi 10 minutos cada uno tiene sus objetivos así que nos separamos. Arturo se ha "enamorado" de una virgen ... pala nevada que baja desde el Puntal Alto de lo Foratón, y el "placer que pueden darle" sus curvas descendentes le seduce. Así que se va hacia la izquierda, subiendo a este pico. Elvira va más tranquila, así que decide subir un poco más la ladera del Bisaurín, aunque sin agobios de horarios de llegar a cima, y el cabezón de turno decide (o más bien decido ;-) que a por todas.
Desde el collado hay que subir hacia la derecha, por una muy amplia pala de fuerte pendiente, que exige rutinarias zetas. A un tercio de la pala está sentado uno de los dos que habíamos visto antes desde lejos subiendo al collado. Se llama Luis y es de Madrid, y no ha podido continuar con su compañero porque tiene rozaduras. Elvira se quedará con él, mientras este cabezón continua subiendo a buen ritmo.
La huella, abierta por una chica que vimos bajar, y a la que conoceríamos al día siguiente subiendo a la Punta Napazál, sigue una línea de pendiente fortísima, así que después de seguirla un rato sin aliento, decido abrir mi propia huella, que si bien supone un esfuerzo adicional, por lo menos me permite llevar un ritmo constante.
Poco más arriba, a poco menos de dos tercios de la
subida, la
pendiente se empina más, y allí me cruzo con
Dimas, el
otro madrileño, que ha decidido quitarse los
esquís y
subir este tramo con crampones. La nieve no la veo mal y decido seguir
foqueando, pero habitualmente esta zona con nieve dura es algo
peligrosa y conviene ponerse cuchillas o subir a pie con crampones.
Hablamos un poco y decidimos continuar. Poco más arriba,
cuando
la pendiente cede ligeramente, decide volver a calzarse los
esquís.
El ritmo rápido y la larga y fuerte pendiente nos tiene cansados, pero nos animamos pensando que ya queda poco. La parte alta está cubierta de niebla así que seguimos un poco a tanteo, sabiendo que cuando lleguemos a una especie de hombro hay que girar a la derecha, y tirar ya todo para arriba.
3:28 Bisaurín . Tras un último sprint, porque ya es tarde, llegamos bufando casi sin aliento, habiendo marcado un ritmo fuerte el último tramo viendo que llegábamos a cima. Y después de felicitarnos, sacarnos las fotos de rigor, y no poder sacarlas del paisaje por la niebla. Emprendemos el descenso, evitando perdernos de vista entre nosotros, por la escasa visibilidad
La nieve está costra lo que supone que al esfuerzo de subida hay que sumar otro gran esfuerzo de piernas para la bajada esquiando. Así entre algunas caídas y cuádriceps a punto de reventar bajamos poco a poco hasta juntarnos con Luis y Elvira. Para Arturo la seductora bajada principesca también resultó rana.
Bajando del Collado de lo Foratón con esquís conviene desviarse hacia la izquierda antes de llegar al llaneo, evitando perder demasiada altura que después exija pegarse una generosa remada, aunque si durante la subida se ha mirado bien es posible que puede realizarse el descenso girando a la izquierda antes del Collado.

Ruta de
subida desde el Refugio de Lizara hasta el Bisaurín
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