Ruta: Subida desde
Sarradets por la Brecha de Rolando, y bajada a Ordesa por Cotatuero.
Fecha: 28-10-07
Participantes:
Karmelo,
Arturo, Lourdes, Elvira, Fernando, Lucy (cima del Casco, con el
Vignemale detrás)
Comentarios: Excursión algo dura por el
largo descenso, y
no apta para gente con vértigo, especialmente por las
clavijas de
Cotatuero. Las vistas desde la cima son excelentes. Y la
excursión en su conjunto, incluyendo la ascensión
del
día anterior, aunque muy dura, muy muy bonita.
Tras una potente excursión en la que subimos
desde Bujaruelo por la
arista SurOeste a
los Gabietos
y el Taillón, bajamos
por la Brecha
de Rolando a Sarradets,
donde pasamos noche. A la mañana siguiente salimos con las
primeras luces para continuar con la segunda parte de la
excursión.
0:00 Salimos del refugio a las 8:28 del horario de verano,
aunque esta
noche nos han cambiado de horario, pero decidimos "no hacer caso" hasta
finalizar la excursión. Subimos hacia la Brecha por un
sendero bien marcado. La nieve del camino, que el día
anterior de
bajada nos había parecido peligrosa, de subida y con la
adrenalina un poco más controlada vemos que está
aceptablemente bien, y que al no haber pasado por un proceso de rehielo
agarra bien sin crampones, aunque de todas formas hay que ir con
cuidado.
Brecha de Rolando vista
desde Sarradets.
La parte inferior de la brecha queda oculta.
0:42 Atravesada la
Brecha
de Rolando se
sigue hacia la
izquierda
por sendero
bien
marcado que avanza al pie de las paredes. En una bifurcación
tomamos el sendero descendente
que
enseguida vuelve a pegarse a la pared. Nos extraña que la
senda
ascendente está bien pisada pero parece no llevar
más que
al pie de unas grande paredes sin salida (después al
juntarnos
en la cima con un montañero que subía de "no se
sabe
dónde y cómo" nos dijo que
venía de una
ruta que sube
por una cueva; entonces caímos en la cuenta de que el
sendero
llevaba a una ruta que no sabíamos
dónde
estaba pero a la que teníamos muchas ganas por su
peculiaridad;
una pena no haber subido por allí, así queda para
otra vez).
Al frente impresiona hacia
dónde se dirige el camino, un flanqueo por
una ladera
rocosa casi vertical. Y hacia atrás también
impresiona la
vista de la
Brecha
de Roland.
Subida al Casco de
Marboré; en punteado el sendero de la cueva
1:08
Paso de los Sarrios
(Paso de Isards).
Aunque impresionaba al verlo el paso no es difícil, con una
estrecha repisa para los pies y una cadena a la
que
agarrarse especialmente cuando esté mojado o haya nieve.
Superado el paso, el cómodo sendero lleva al frente hacia el
collado.
1:27
Cuello de
los Sarrios.
Hacemos una pequeña parada para comer y beber.
Subimos al frente
izquierda
por camino señalado
hasta
llegar a una pequeña repisa donde tenemos El Casco a la
izquierda y la Torre del Marboré a la derecha. Subimos un
poco
más para después girar marcadamente a la
izquierda y
caminar por
encima de las paredes que hasta entonces teníamos al lado.
Tras
un amplio rodeo empezamos la subida hacia la cima por la izquierda, con
nuevas perspectivas de la Brecha, hasta plantarnos al pie del resalte
rocoso que forma la cima.
Subida final al Casco de
Marboré
2:33 En fácil y corta trepada se llega a la cima
del
Casco de
Marboré.
Las vistas son excelentes, con la omnipresente
Brecha y el
Taillón (con el Vignemale al fondo) a un lado y al
otro el Perdido, Cilindro, Torre, Astazus, Marboré. Durante
la
subida también son curiosas las vistas del cercano
Pico Descargador y sus
"curvas de nivel naturales".
Vista Este desde el
Casco de Marboré
3:10 Tras casi 40 minutos en la cima comenzamos el descenso.
Dentro de los planes iniciales estaba la posibilidad de subir
también a la Torre de Marboré, pero entre el
cansancio
del día anterior, que no hemos madrugado mucho y que nos
llevaría todavía demasiado tiempo decidimos
dejarlo
para otra excursión.
3:45 Llegamos al
Cuello
de los Sarrios, donde en lugar de girar a la
derecha llaneando hacia el Paso de los Sarrios, seguimos un poco al
frente, para
bajar hacia la derecha,
siguiendo al pie de unas grandes paredes, caminando por
rocas primero y pedriza después.
4:14 Pasamos por debajo de la
gruta
de Casteret, que casi ni la
vemos si no nos damos la vuelta a mirar ya que está
donde las paredes giran hacia la izquierda, siguiend
o directos para abajo
por la derecha de un muy amplio barranco,
con la vista ya puesta en las llanas praderas que hay al pie. Los hitos
ayudan buscando los mejores pasos.
Bajada desde el Casco de
Marboré
4:40 Llegamos a una
gran
planicie cruzada por un riachuelo, que
aprovechamos para proveernos de agua. Paramos un buen rato disfrutando
de un paisaje excepcional, un día excelente, la
satisfacción de la
excursión realizada, y compartir comida y bromas con buenos
amigos, en un lugar completamente solitario, con la única
compañía de unos sarrios
(lo siento si ha quedado un
pelín babosillo ;-)
5:23 Con mucha pereza continuamos la marcha hacia el
frente, donde
unos hitos de piedra marcan un
canal
de bajada donde hay que destrepar
con un poco de cuidado, para bajar a otra
gran
planicie, El Sumidero.
Volvemos a cruzar la planicie hacia el fondo.
Taillón, Dedo, Falsa
Brecha, Punta Bazillac, Brecha de Roland, Casco de Marboré
5:52 El camino desciende por un
karst.
Algo lejos
en lo alto
a la derecha vemos la
Faja de las Flores,
con cuya ruta de descenso nos
juntaremos más tarde. Tras un primer tramo
cárstico,
llegamos a
una lapiaz plano, donde el camino hace un pequeño rodeo por
la
izquierda, para avanzar por el prado en lugar del suelo rocoso.
6:04 Podemos ver ya
abajo
Cotatuero con su riachuelo y el
precipicio por donde cae la cascada que no vemos por estar
detrás.
Bajamos
hacia la izquierda para realizar otro
pequeño
destrepe
y después por zona algo herbosa
ir
decididamente hacia la
derecha,
buscando un acceso de descenso cómodo. Una vez abajo un
marcado
sendero hacia la
izquierda lleva al riachuelo de
Cotatuero.
6:40 Llegamos a un rellano junto al río, que tiene unas
bonitas
cascadas a nuestros pies,
bajando
por el sendero que está a
la
derecha.
6:55 Nos asomamos al precipicio buscando el acceso a las
clavijas
de
Cotatuero, que está unos cuanto metros a la
derecha de la
cascada. Una vez iniciado el descenso no hay alternativa para
quien no se
crea superman y quiera salir volando. Tras un primer tramo no
asegurado de bajada algo vertical desviándose un poco a la
derecha (si se mira al precipicio), empiezan las clavijas junto a las
cuales hay una sirga (cable). Llevamos cintas y mosquetones para hacer
algún arnés, por si alguien quisiera asegurarse a
la
sirga, pero al final no los usamos. Hay un primer tramo corto
de
clavijas horizontal seguido de otro vertical, otro tramo más
largo de clavijas
horizontal que es el que más impresiona por ser
totalmente
aéreo, y las últimas clavijas que bajan por una
chimenea.
Muy muy despacio, de uno en uno, orientando a quienes les "
tiemblan un
poco más las piernas", y asegurando cada paso
vamos pasando.
No
es complejo, pero no permite faltarle al respeto, y un infinitesimal de
vértigo es razón más que suficiente
para no venir por aquí.
7:22 En algo menos de media hora extremadamente tranquilos, y
más al
ser un grupo algo grande, llegamos al
pie de las clavijas. Desde aquí ya sólo queda una
larga
bajada por
sendero
que se va adentrando por bosque, donde a medida que
se baja va cambiando también el tipo de árboles,
y si
bien al principio dominan los "perennes" pinos, más abajo
podemos ya
disfrutar del colorido otoñal de hayas y otros
árboles de
hoja caduca.
Se pasa junto a una caseta, donde hay un cartel que indica a
los que suben, a la izquierda de donde venimos "
Faja Racón, Circo de
Carriata, Clavijas de Cotatuero, Brecha de Rolando" y a la
derecha "
Faja
Canarellos, Bosque de las Hayas",
por este último camino se ve al frente un puentecillo con
una
buena vista de la cascada de Cotatuero. Nosotros seguimos para abajo, a
la derecha según bajábamos, señalizado
como "
Pradera"
Tras un rato de senda accedemos a la amplia
pista principal de
Ordesa que hacia arriba lleva a la
famosa Cola de Caballo, siguiendo nosotros hacia abajo a la
derecha.
8:17 En algo menos de una hora desde las clavijas se llega al
aparcamiento, donde
hace
bastante frío porque ya no da el sol.
Pero todavía
nos queda coger un coche para recuperar el otro que habíamos
dejado
en Bujaruelo.