Gorbeia (Gorbea), 1.482 m

Rutas:
    - Subida desde Barazar y Saldropo por Atxuri (Bizkaia)
    - Subida desde Murua (Araba)
Comentarios: El Gorbea es el techo de Bizkaia y Araba, y monte mítico y popular vasco, con muchas rutas desde ambas provincias.


Ascensión al Gorbeia desde Vizcaya

Ruta: Subida desde Barazar y Saldropo por Atxuri (Bizkaia)
Fecha: 6-2-04
Comentarios: Ruta bonita aunque algo más larga que otras más habituales.

En la carretera de Legutiano a Lemoa, en el mismo puerto de Barazar un cartel marca a la izquierda el Parque Natural de Gorbeia. Una pista de cemento, por bonito camino arbolado lleva hasta el Humedal de Saldropo, fácilmente identificable porque hay unos paneles informativos, un merendero y aparcamiento donde dejar el coche (~625 m). Desde el mismo punto de partida se ve el Gorbeia y su cruz (de hecho también se veía claramente desde la carretera), y en primer plano el paredón rocoso de Atxuri que hay que subir. El camino a seguir es la Senda Atxuri, pobremente marcada con los colores blanquirrojos de GR, no debiendo preocupar la pérdida de las marcas ya que hay muy pocas.

Subida a Atxuri desde Saldropo. Gorbea / Gorbeia
Merendero de Saldropo, con la ruta de ascenso al Atxuri. El Gorbea al fondo

Los tiempos que se dan son bastante rápidos, siendo más normales si se suma por lo menos un 50% adicional, y aun más si se hacen descansos.

0:00 Partida a las 11:00 h. por la pista de cemento que rodea los humedales, y que tras pasar delante del centro de interpretación sigue la pista descendente, adentrándose en el bosque. Se cruza un riachuelo, evitable por un puentecillo lateral

0:09 Seguir las marcas de GR que dejan la pista cementada, para coger otra ascendente a la izquierda.

0:19 Se llega a una pequeña explanada dentro del bosque, con caminos a la derecha, izquierda y centro; sigo el ascendente del centro-izquierda. Al no ver marcas decido dejar las pistas y subir directo por huella más o menos pisada. Las huellas ascienden verticalmente cruzando alguna pista, hasta que llegan a otra pista por encima de la cual ya no hay huella ni se puede subir a saco a causa de los matorrales, con lo que no queda más remedio que seguirla hacia la derecha.

0:25 La pista acaba enseguida, empezando un sendero ascendente muy pisado, convertido en pista de patinaje por el barro formado con las últimas lluvias. Se sube en fuerte pendiente hasta llegar al paredón rocoso que se veía desde abajo.

0:30 Paso de Atxuri: el paredón forma una especie de gran alero, bajo el cual está el estrecho sendero por el que continuamos hacia la derecha. Cuando termina el alero el camino sube hasta una especie de meseta (~920 m), el alto de Atxuri.

0:34 Arriba hay un cartel indicador de diversas direcciones, viéndose el Gorbeia, y una serie de txabolas. Las marcas de GR marcan el sendero hacia la derecha para evitar una vaguada.

Gorbea y Aldamin desde Atxuri
Subida a Gorbea vista desde el alto de Atxuri; pico Aldamin a su derecha

1:00 Majada de Aldamiñape, el camino llega hasta una pista que lleva a unos refugios. Hay una serie de fresnos y acebos plantados. Cuando la pista se abre las marcas cogen el desvío de la derecha, para enseguida tirar a la izquierda, y subir hasta una repisa herbosa al pie de un contrafuerte del pico Aldamin.

1:15 En la repisa puede verse de nuevo el Gorbea. El camino ya es evidente, rodeando a la derecha el contrafuerte rocoso, para entrar al cuenco de Dulau y subir al pie del contrafuerte del Aldamin. 

1:31 Collado Aldamiñospe, es la loma final y ya sólo queda tomar aliento y subir, ya sea directo o zigzagueando para suavizar el esfuerzo.

1:42 Cruz del Gorbea, la subida ha sido rápida y el esfuerzo importante, pero nada comparado con un par de chicos que llegan en bicicleta. Las vistas son buenas con una ligera neblina a lo lejos, pero no se puede estar mucho tiempo porque hace un viento fuerte y desagradable.

Cruz del Gorbea Gorbeia
Cruz de Gorbea

De vuelta en Saldropo aprovecho para visitar los humedales, leer los paneles informativos y mirar las aves. Pero todavía es pronto, el paisaje precioso y el día demasiado bueno para perderlo volviendo a la civilización. Así que cojo una manta, la extiendo en el césped, me aligero de ropa y me tiro un buen rato al sol a disfrutar de la tranquilidad, el canto de las aves, las vistas, y el agradable calor del sol invernal.  


Ascensión al Gorbea desde Álava

Ruta: Ascenso desde Murua (Araba)
Fecha: 1-1-06
Participantes: Karmelo y Elvira
Comentarios: Ruta fácil y popular para subir desde Álava.

Como en muchas otras montañas, también con el Gorbea existe la tradición de subir el uno de enero, sólo que en este caso se juntan el hambre y las ganas de comer, o lo que es lo mismo la gran afición a la montaña en Euskadi, el ser techo de dos provincias, y ser un monte lleno de tradiciones, mitos y leyendas cuya popularidad se come a todas las demás montañas de la zona. Así que hacia allá nos dirigimos un primero de año.

Vamos al pueblo de Murua, justo a un tercio de la línea recta entre Gorbea y Vitoria-Gasteiz, al NorNorOeste de la capital. En el pueblo vemos que todos los coches que circulan a esa hora van en la misma dirección, así que suponemos que son otros locos de la montaña y nos unimos a ellos tomando la carretera que va hacia el norte por el camino de Zubialde. Paramos a 3 Km donde hay una caseta y un amplio aparcamiento. Tal y como estaba previsto el tiempo es malo, y a pesar de estar lloviendo hay muchos coches. Vemos partir un continuo flujo de gente a los que se ve la experiencia en la zona porque aunque no es una herramienta habitual en la montaña la mayoría sube con paraguas. Nosotros nos hacemos un poco los remolones hasta que para de llover.

0:00 Empezamos la ascensión a las 9:10 h. siguiendo una pista ascendente señalada por un cartel que indica "Senda Egillolarra Bidea. Gorbeia", dando un tiempo de 2h 30' y 5,5 Km. En la misma dirección indica Mairuelegorreta: 45' y 2,6 Km. que es también otro de nuestros objetivos, ya que deseamos visitar esta enorme cueva donde en los tiempos del postfranquismo en su interior se celebraban conciertos medio ilegales (y a los que había asistido de niño, de ahí en gran parte el interés).

Pasamos por encima de una antigua cantera, ahora allanada con tierra y hierba, acondicionada como atractivo merendero.

0:12 El camino se bifurca, a la derecha está el camino a la cueva de Mairuelegorreta y la izquierda nos lleva al Gorbea. Con la lluvia el camino se ha convertido en un barrizal, así que subimos con cuidado de no meter la pata en el barro y no patinar. A veces vamos por el lateral que no tiene barro, otras buscando piedras que nos salven y otras embarrándonos con resignación.

A los veinte minutos de la salida empieza a caer agua-nieve, pero todo el mundo continua estoicamente; ya veníamos con esa idea y la afición y las tradiciones mandan. Diez minutos más tarde ya empezamos a pisar nieve, con lo que del chocolate que teníamos pasamos a un chocolate con nata formando una mezcla de nieve barro y agua, que cuando se pone pendiente exige tener cuidado para no patinar.

El camino todavía está muy claro ya que es una pista muy marcada, con algún atajo que toman algunos para cortar algunas curvas, y en los posibles desvíos seguimos el camino principal, estando a veces marcado con algún hito. A medida que subimos la nieve empieza a aumentar de modo que el camino ya no se identifica por la pista sino por la huella de la gente, habiendo un momento en que pasamos de la pista a simplemente un sendero hecho en la nieve por la gente.

1:15 Salimos a zona abierta, dejando atrás el bosque de hayas que nos ha acompañado desde el principio, con el principal inconveniente de que hay ventisca, y ésta no es muy amiga de los paraguas, aunque para ser optimistas sólo cae nieve y los paraguas no son tan necesarios. El viento hace que el frío se sienta más intenso con lo que las manos se hielan si no se lleva guantes.

Es conocido que el Gorbea es un monte muy traicionero y peligroso con niebla, y más aún si los senderos están tapados por nieve, ya que a partir de una cierta cota está pelado y apenas hay referencias por las que orientarse. Hay niebla cerrada, y si no fuera por la cantidad de gente que sube este día nos resultaría imposible seguir, ya que nos perderíamos seguro.

Seguimos hacia arriba  intentando no perder de vista en la niebla a los que van delante ya que el viento enseguida borra las huellas, y a pesar de tantos que han subido no se ven sus rastros. Para colmo la ventisca nos da de frente lanzando una perdigonada de bolitas de hielo, y al no llevar gafas para nieve hace que apenas podamos mirar hacia adelante por el daño que hacen en los ojos. De todas formas los que bajan nos sirven de referencia a los que subimos, de la misma manera que los que subimos servimos de referencia  para que los que bajan no se pierdan.

El camino sube poco a poco sin grandes desniveles pero el mal tiempo hace que se haga largo, especialmente porque si bien con buen tiempo hace tiempo que deberíamos estar viendo la cruz, así no la vemos hasta estar junto a ella. Los pantalones cutres que llevo están empapados y con el viento pegándomelos a las piernas hacen que éstas estén heladas.

2:15 Llegamos a la cruz del Gorbeia. Es una pena el tiempo no sólo por lo desapacible y la nula vista, sino especialmente porque un día como éste el ambiente montañero que habría en la cima sería fantástico, lleno de gente, que aunque muchas veces guste más la tranquilidad, de vez en cuando una fiesta popular también tiene su gracia. Así que paramos lo justo en la cima para alguna foto y poco más, y empezar la bajada enseguida. Por si acaso para evitar despistes a la llegada a la cruz nos hemos fijado bien en la referencia de la dirección para volver.

cruz de Gorbeia / Gorbea
Cruz de Gorbeia

Como en el ascenso, con la niebla también hay que seguir la ruta marcada por los que nos anteceden, y como ocurre muchas veces en estos casos, si los primeros se pierden los demás también. Bajamos rapidillo y al poco nos extrañamos de que no nos crucemos con gente subiendo. Enseguida vemos que estamos bajando demasiado, mientras que la subida había sido más paulatina, así que nos arrejuntamos los diferentes despistados y decidimos subir un poco rectificando en la dirección que nos ha hecho tomar un descenso tan  pronunciado; hay alguna ladera algo empinada y helada donde hay que ir con cuidado pero enseguida pillamos otra vez el camino. Unos que suben al vernos se creen que el camino es por donde venimos y debemos avisarles que no.

El resto de bajada hay que ir con cuidado para no pegarse patinazos, cuidado que todavía es mayor cuando pasamos de la nieve al barro, ya que además del golpe supondría un llamativo tatuaje para la ropa.

Al final en unas 1h 50', pérdida incluida, llegamos a los coches empapados pero contentos, con ganas de llegar a la comilona de año nuevo.

Rutas:



Inicio Komando Kroketa: senderismo, alpinismo, esquí de travesía