Ruta: Ascensión desde Panticosa por el Cuello
de Pondiellos
y el Corredor Sur
Fecha: 27-4-03
Participantes: Guillermo, Miguel Ángel,
Arturo, Karmelo,
Ricardo
Comentarios: Subida algo larga y alpina, con un
corredor final mínimamente técnico y bastante pendiente
Una curvilínea carretera de subida, que más de una vez ha sido cortada por caída aludes después de grandes nevadas, lleva al Balneario de Panticosa. El lugar es precioso, formado por un valle rodeado de altas montañas y con un lago en medio, belleza parcialmente violada por una abusiva especulación económica.
A la izquierda del valle, según se llega en coche, pueden verse de forma destacada los Picos de Argualas y Garmo Negro, siendo el Garmo el pico que queda en medio, entre dos collados, a su derecha está el Cuello de Pondiellos y más a la derecha asoma perpendicularmente la cresta de los Infiernos.
La principal zona de aparcamiento está justo a la entrada, antes de la plaza, pero si se va al refugio Casa de Piedra, hay que acceder a la plaza, allí girar a la izquierda, y tras cruzar el río volver a girar a la derecha.
Tras dormir en Casa de Piedra, el sábado a primera hora nos levantamos pero llueve, esperamos y llueve, desistimos y llueve. Al final para aprovechar el día, de vuelta a Zaragoza aprovechamos para visitar el Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo, en El Puente de Sabiñánigo (salida sur de Sabiñánigo-city). Un museo etnológico que merece la pena ser visitado.
De vuelta en Zaragoza el plan hundido resucita cuando con nuevos acompañantes retomamos la idea y repetimos el camino a Panticosa y volvemos a pasar la segunda noche en Casa de Piedra.
0:00 Nuevo madrugón el domingo, y esta vez sí, partimos esta vez con
un día soleado a las 7:49. Salimos del refugio hacia el frente derecha
atravesando las pistas de esquí de fondo, siguiendo el mismo camino
que unas semanas antes habíamos hecho para el Garmo Negro,
pero esta vez las
pistas de esquí
están sin nieve. Caminamos un par de minutos hasta pillar una senda
ascendente a la derecha que es el inicio de la ascensión.
Si se sale desde el aparcamiento junto a la plaza hay que seguir el paseo junto al Ibón y a continuación seguir al frente con ligera tendencia a la izquierda, debiendo estar atentos al cruzar otros caminos y las pistas de esquí de fondo para pillar la senda ascendente a la derecha. A modo de refencia se puede utilizar un pequeño templete, más visible en invierno con los árboles desnudos.
Al poco de empezar la subida el sendero deja a la izquierda un templete con una fuente termal en su interior. Subimos por el sendero zigzagueante porteando los esquís, intentando esquivar los árboles. Por la izquierda baja un torrente, que los días calurosos de verano tienta con sus cascadas.
0:31 El bosque se acaba al llegar a la Majada Baja, una amplia explanada herbosa en verano. El camino gira a la derecha, subiendo la ladera por sendero entre algunos arbolillos. Cuando hay nieve el sendero queda tapado y hay que subir a saco al no haber marcas, aunque lo más probable es que haya una marcada huella porque la ascensión al Garmo Negro es muy popular. Subida la loma seguimos un poco al frente para después girar a la izquierda enfilando directos la pendiente despejada, viéndose poco más arriba la vaguada que es la entrada a la Majada Alta. De bajada, conviene recordar este giro para ir a la Maada Baja, y no embarcarse siguiendo directos para abajo.
1:10 Al rato entramos ya
en una zona de nieve que parece tener continuidad, así que hacemos una
paradita para poner
las focas y calzar los esquís
1:23 Poco antes de llegar a la Mallata Alta hay un desvío a la derecha, señalado con pintura en unas rocas como Arnales, que se puede tomar para ir al Collado de Pondiellos; lógicamente la indicación queda tapada con nieve. Dicho camino, marcado con pintura roja sube hacia la derecha hasta los horrendos para-aludes para después girar a la izquierda y acceder directamente a una faja por encima de la Mallata Alta. Camino más recomendable especialmente con esquís, pero esta vez no lo tomamos.
1:31 Tras la pendiente se llega a un rellano que forma un pequeño circo, es la Mallata Alta. Vemos muchísima gente subir al Garmo. La mayoría de los que van andando suben por el estrecho canal que tenemos enfrente, y el resto, junto con los que van en esquís, van por una subida más suave hacia la izquierda. Nosotros vamos al collado de Pondiellos, al frente a la derecha, por lo que dejamos al mogollón y empezamos el ascenso hacia la derecha, por donde ni siquiera hay huella, ya que nadie ha subido.

Al poco Ricardo empieza a sentarse mal por lo que decide quedarse en la Majada alta, pero insiste en que los demás continuemos. Después de descansar un rato y recuperarse se juntaría con otra gente y subiría al Garmo, desde donde vería nuestra "ascensión a los infiernos".
El resto continuamos la subida a la derecha. A media subida, en un paso helado de fuerte pendiente debemos quitarnos los esquís, pero sólo por unos metros. Volvemos a calzárnoslos, giramos a la izquierda, y seguimos ascendiendo, por una amplia faja, siempre con la mirada fija en el collado.

Ascenso desde la Majada
Alta
al Collado de Pondiellos(15-5-04):
a
la izq. la ruta por el corredor,
a la dcha. la que utilizamos.
3:51 Collado de Pondiellos. Paramos un buen rato a descansar, comer, beber y dejarnos impresionar por las vistas de los Infiernos. Vemos un par de personas por el canal que asciende entre el Infierno Central y el Occidental, uno se baja, y el otro sigue para arriba con esquís a la chepa. El canal se ve muy empinado. Al poco vemos que el que ha subido baja esquiando con mucha precaución por el canal, y después viene al collado donde todavía estamos, cosa que aprovechamos para preguntarle por el estado de la subida.

Subida del Corredor Sur, visto
desde el Collado de
Pondiellos.
Hacemos flanqueo a media ladera por la derecha, intentando no perder mucha altura, en dirección a la base del corredor.
5:06 Llegamos a la base del corredor sur, parando a su derecha protegidos por las rocas. Nos quitamos los esquís y los dejamos allí, nos ponemos los crampones y cogemos el piolet. La subida es bastante empinada pero accesible, y la nieve que empieza a deshelarse por el sol facilita la ascensión. Aunque antes haya subido otra persona no se ven sus huellas, puede que las haya borrado con los esquís, o lo más probable es que cuando él ha subido la nieve estuviera más dura.



Subiendo el corredor
Tras llegar al collado entre los Infiernos Central y Oriental tiramos a la izquierda.
5:56 Pico Central de Infierno. Estamos muy contentos de haber llegado, y la verdad es que al menos yo tenía muchas ganas de "subir" (que no "bajar" ;-) a los infiernos. Las vistas son muy buenas destacando las del cercano Garmo Negro.
La arista al Infierno Occidental se ve muy afilada y aérea: precipicio a un lado, precipicio al otro y la nieve hace que la arista sea más estrecha. Pero tanto desear los Infiernos y la alegría de haber llegado animan a intentarlo. El recorrido por la arista acoo...ngoja. Algún tramo hay que hacer equilibrios caminando justo en el borde, en otros se pude caminar por un lateral pero clavando el piolet al otro lado de la arista y otras veces hay que evitar la misma arista para no pisar cornisas.
Picos Infiernos Oriental y Central
desde el Occidental
Y así en 15 minutos hasta el Pico Occidental de Infierno. Suspiro, fotografías, sonrisa y vuelta al Central. Desde el Central el paso al Infierno Oriental es muy fácil, se baja al collado donde accede el canal, y subida al Pico Oriental de Infierno; menos de 10 minutos desde el Central.
Pico Infierno Central y Pico Infierno Occidental
desde el Oriental
La bajada la hacemos por el mismo camino. El ideal hubiera sido completar un recorrido circular, bajando por los "Ibones Azules" y Bachimaña, pero estos "malditos anticlericales" le temían a la "cuesta del fraile"; con lo bonito que hubiera sido rememorar la peli el "lago azul" ;-)
La esquiada desde el Collado de Pondiellos hasta que se acaba la nieve es muy buena. Hay que ir con cuidado al bajar de la Majada Alta de no despistarse tirando recto, ya que hay que desviarse a la derecha para llegar a la Majada Baja, y coger el camino correcto de bajada.