Pico Lecherín (Pico de la Garganta de Borau), 2.567 m

Ruta: Subida desde Aísa
Fecha: 14-1-07
Participantes: Mercedes, Ricardo, Teresa, Carlos, Elvira, Eva, Javi, Karmelo
Comentarios: Ruta fácil, salvo el canal final, que asciende por un valle muy bonito, y que en nuestro caso tuvo un final "inesperado".

Dejamos los coches al final de la pista del valle de Aísa (no confundir con Aínsa) a donde llegamos tras una larga carretera, unos desde Jaca y Latiesas, y otros desde Castiello de Jaca y Borau. Allí, pese a parecer un precioso valle perdido, hay bastantes coches de montañeros.

0:00 Partimos a las 10:51 pasando la barrera que corta el paso a los coches. Seguimos por la pista siempre con el río que ha formado el valle a la derecha. A medida que avanzamos el valle se va abriendo.

0:11 Al fondo a la derecha empieza a asomar el Pico Lecherín. Al frente el valle del Napazal es un valle abierto muy bonito rodeado de montañas.

0:14 Dejamos la pista para seguir por un sendero que se desvía ligeramente hacia la derecha para cruzar el río. El Aspe queda al frente derecha, encaminándose el camino hacia él.

0:24 Nos desviamos ligeramente a la derecha para entrar en el barranco que lleva a los Lecherines, abandonando el camino principal, que lleva al Aspe o Garganta de Borau (foto de la Llana de la Garganta y del Aspe). El sendero lleva por la izquierda del barranco (derecha geográfica) hasta que hacia el final se ha de girar a la derecha, dejando un poco a la izquierda el Paso de la Garganta de Aísa.

Ruta de subida al Pico Lecherín
Ruta de subida al collado entre el Pico Lecherín (izquierda) y los Mallos de Lecherín
 
1:14 Comienza una fuerte subida, habiendo sido hasta aquí un paseo bastante llano. El camino es evidente tomando como referencia el collado entre los característicos Mallos de Lecherín (derecha) y el Pico Lecherín (izquierda).

A media subida nos cruzamos con un grupo de vascos. Al preguntarles por la cima nos explican que no han podido subir porque en una pala helada antes del collado a uno se le salió un crampón y cayó por la ladera, haciéndose un corte profundo en el muslo al clavarse el crampón, aparte de varias erosiones por el roce con el hielo; bajaban al hospital.

1:54 Casi al pie de los Mallos empieza a haber nieve, por lo que paramos a comer. No todos llevábamos crampones, así que nos dividimos, unos continuamos hacia arriba y otros se quedan, cosa prevista desde el principio. Algunos teníamos la idea de aprovechar que otros tenían que bajar por el mismo sitio al no tener crampones, para hacer una vuelta circular bajando después desde el collado hacia Canfranc, y que nos recogieran allí con los coches.

Al poco de empezar la subida por la nieve, a unos 20 minutos del collado, oímos unos gritos y vemos caer una persona desde poco más arriba del collado. Cae patinando sobre la nieve helada, golpeándose con las rocas que asoman, sin conseguir detenerse. Carlos, que iba por delante, intenta pillarlo a media caída pero no llega. Bastante más abajo la pendiente cede y se para tras haber caído casi 100 metros. Elvira y Teresa bajan a buscarlo esperando "cualquier cosa". Ha tenido muchísima suerte y está entero; magullado, con erosiones por el roce con la nieve, y apenas puede andar por dolor en uno de los talones, pero vivo.

Mallós de Lecherín desde el Collado
Mallos de Lecherín desde el Collado

Eva, una de las personas que se había quedado sin subir por no tener crampones, es enfermera, así que le ponemos unos para llevarle hasta el herido. Es la primera vez que los usa así que hay que llevarle con cuidado.

Mientras tanto el herido a duras penas consigue caminar apoyándose en nosotros hasta salir de la nieve. A su compañero, Félix, medio histérico arriba en el collado, le decimos a gritos que está bien. Nacho, el accidentado, nos dice "la culpa es de que este año apenas a nevado". Resulta que es un año muy anormal con poquísima nieve, lo que aventura a gente sin experiencia en montaña invernal y sin equipamiento a ir al monte. El problema es que aunque hay poca nieve ésta está helada. En este caso el accidente realmente es culpa de los implicados porque el accidentado ni tenía experiencia en invernal, ni llevaba crampones, ni llevaba piolet (aunque muchos que lo llevan, como si no, porque no saben lo que es una autodetención). Una imprudencia total.

Tras el accidente abandonamos los planes, tanto del pico como de ir a Canfranc. El herido no está en condiciones de subir nuevamente al collado, pero él mismo plantea la posibilidad de intentar bajar hasta nuestros coches, y "reservar" el helicóptero para emergencias más graves. Así nos dividimos y mientras unos acompañan al herido hacia abajo otros vamos con Félix, el compañero del accidentado que estaba en el collado, a por el coche, que lo habían dejado en la pista del refugio López Huici, a unos pocos kilómetros del refugio.

Los que asisten a Nacho intentan ayudarle a bajar, para después llevarle a la sillita de la reina lo que es agotador. Poco después, junto a un grupo de navarros que pasaba por allí y que les echan una mano, montan una camilla de emergencia con los bastones y las chaquetas, cosa que facilita el descenso. Pero incluso con la camilla la bajada es muy dura y así es difícil llegar hasta los coches, así que al final no queda más remedio que avisar a emergencias, que envían un helicóptero.

Descenso del herido en camilla improvisada
Descenso del herido en camilla improvisada

Mientras tanto los que vamos a por el coche cuando estamos en el collado vemos a un grupo que está en el canal final de subida al Pico Lecherín, y que parece que lo está pasando mal ¿serán otros pardillos animados ingenuamente por la poca nieve?. Nos fijamos que están bajando con dificultades y apenas se mueven. No sabiendo cómo está la situación in-situ, ni su experiencia, no nos atrevemos a decirles que por el lateral rocoso (al menos sin nieve) se baja bien.

Canal final del Pico Lecherín
Canal final del Pico Lecherín

Desde el collado hay unas excelentes vistas de Collarada y Pala de Ip. Emprendemos el descenso del collado por la vertiente SurEste tirando poco a poco hacia la derecha en dirección al refugio. La nieve por esta vertiente está más blanda ya que le ha dado el sol, quedando evidente el accidente: mientras subían por la cara SE la nieve estaba blanda pero en cuanto han pisado la cara en sombra, la nieve era hielo y sin crampones el vuelo estaba asegurado.

En poco menos de una hora bajando a buen ritmo llegamos desde el Collado al refugio, y allí seguimos caminando por la pista. Los que estaban en el corredor final del Lecherines, una hora después, todavía están allí habiendo apenas bajado un poco (posteriormente unos amigos nos dirían que, al menos el día anterior, las condiciones del corredor eran buenas).

Vista del Pico Lecherín desde el Refugio López-Huici
Vista del Pico Lecherín desde el Refugio López-Huici

En cuanto llegamos al Collado del Torbillón o Collado de  la Magdalena vemos como baja el sendero marcado como GR-11 hacia el valle de Napazal. Tenemos buenas vistas de la Llana del Bozo y Llana de la Garganta desde el collado. . Poco después vemos el helicóptero que va a recoger a Nacho

Continuamos por la pista unos kilómetros, con unas hermosas vistas de atardecer entre nubes, hasta llegar al coche. Bajamos en el coche hasta el Hospital de Jaca, a donde habían llevado a Nacho en el helicóptero, y donde confirmaron que dentro de la desgracia del accidente era una persona muy afortunada.

Otra persona afortunada fue Eva, que acabó encantada de su primera experiencia caminando por la nieve helada con los crampones, los cuales se los pusimos para que fuera a ayudar a Nacho, al ser enfermera.

Referencias

- Ascensión al Aspe desde Aísa  
- Ascensión al Pico Lecherín desde Canfranc   


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