Otras rutas:
En Jaca cogemos el desvío marcado como Aísa,
y pasado Latiesas nos adentramos por un bonito valle que nos lleva a Aísa
(no confundir
con Aínsa en el Sobrarbe); otros vienen desde
Castiello de Jaca por Aratorés y Borau, siendo un poco más corto pero
con peor carretera. Pasado el pueblo
continuamos otro buen rato por la carretera que sube hacia el Norte por
el fondo del valle, teniendo delante una preciosa
estampa
del valle con los picos de la Llana del Bozo,
Llana de la Garganta y Aspe al fondo. La
carretera finaliza en una barrera, frente a la que aparcamos (geolocalización
del punto de partida). En
invierno
o principios de primavera el final de la carretera puede esta
cortado por placas de nieve, debiendo hacerse a pie o foqueando unos
15'.
Este año parco de nieves no hay problemas, llegando al final de la carretera, donde pese a parecer un precioso valle perdido hay bastantes coches de montañeros.
0:00 Partimos a las 10:51 pasando la barrera metálica
que
corta el paso a los
coches, y seguimos
por
la pista.
0:11 Avanzamos con el río abajo a la derecha hasta que la pista gira hacia la izquierda abriéndose el valle al llegar a un amplio rellano, donde volvemos a ver de nuevo los tres picos, y a su derecha el Pico Lecherín. Al frente el valle del Napazal es un valle abierto muy bonito rodeado de montañas. El refugio libre de las Saleras queda medio oculto poco más arriba a la izquierda.
0:14 Dejamos la pista para seguir por un sendero que desciende ligeramente hacia la derecha para cruzar el río. Subimos siguiendo el sendero que asciende por la parte superior de una loma.

Subida al Lecherín desde la pista,
en el cruce del río
0:26 Un cartel indicador del GR 11.1 señala a la
izquierda "Collado
del Bozo", y a la
derecha "Collado de la Magdalena". Dejamos el camino de la
izquierda que lleva el Aspe, el destino más popular de la zona,
dirigiéndonos a la derecha
para entrar en el barranco que lleva a los Lecherines.
El sendero lleva por nuestra izquierda del barranco (derecha geográfica) hasta que hacia el final se ha de girar a la derecha, dejando un poco a la izquierda el collado del Paso de la Garganta de Aísa.
1:14 Comienza una fuerte subida, habiendo sido hasta aquí un paseo bastante llano. El camino es evidente tomando como referencia el collado entre los característicos Mallos de Lecherín (derecha) y el Pico Lecherín (izquierda).

A media subida nos cruzamos con un grupo de vascos. Al preguntarles por la cima nos explican que no han podido subir porque en una pala helada antes del collado a uno se le salió un crampón y cayó por la ladera, haciéndose un corte profundo en el muslo al clavarse el crampón, aparte de varias erosiones por el roce con el hielo; así bajaban para ir al hospital.
1:54 Casi al pie de los Mallos empieza a haber nieve, por lo que paramos a comer. No todos llevábamos crampones, así que nos dividimos, unos continuamos hacia arriba y otros se quedan, cosa prevista desde el principio. Algunos teníamos la idea de aprovechar que otros tenían que bajar por el mismo sitio al no tener crampones, para hacer una vuelta circular bajando después desde el collado hacia Canfranc, y que nos recogieran allí con los coches.
Al
poco de empezar la subida por la nieve, a unos 20 minutos del collado,
oímos unos gritos y vemos caer una
persona desde poco más arriba del collado. Cae patinando
sobre
la nieve helada, golpeándose con las rocas que asoman, sin
conseguir detenerse. Carlos, que iba por delante, intenta pillarlo a
media caída pero no llega. Bastante más abajo la
pendiente cede y se para tras haber caído casi 100 metros.
Elvira y Teresa bajan a buscarlo esperando "cualquier cosa"
(o
más bien "lo peor").
Al final ha tenido muchísima suerte y está entero;
magullado, con quemaduras por el roce con la nieve, y apenas puede
andar por dolor en
uno de los talones, pero vivo.
Eva, una de las personas que se había quedado sin subir por no tener crampones, es enfermera, así que le ponemos unos para llevarle hasta el herido. Es la primera vez que los usa así que hay que llevarle con cuidado.
Mientras tanto el herido a duras penas consigue ponerse en pie y caminar apoyándose en nosotros hasta salir de la nieve. A su compañero, Félix, medio histérico arriba en el collado, le decimos a gritos que está bien. Nacho, el accidentado, nos dice "la culpa es de que este año apenas ha nevado". Resulta que es un año muy anormal con poquísima nieve, lo que anima a gente sin experiencia en montaña invernal y sin equipamiento a ir al monte. El problema es que aunque hay poca nieve ésta está helada. En este caso el accidente realmente es culpa de los implicados porque el accidentado ni tenía experiencia en invernal, ni llevaba crampones, ni llevaba piolet (aunque muchos que lo llevan, como si no, porque no saben lo que es una autodetención). Una imprudencia total.
Tras el accidente abandonamos los planes, tanto del pico como de ir a Canfranc (abajo se explica la subida al pico en una excursión posterior). El herido no está en condiciones de ascender nuevamente al collado para volver por su coche, pero él mismo plantea la posibilidad de intentar bajar hasta nuestros coches, y "reservar" el helicóptero para emergencias más graves, cosa a destacar y agradecer. Así nos dividimos y mientras unos acompañan al herido hacia abajo otros vamos con Félix, el compañero del accidentado que estaba en el collado, a por el coche, que lo habían dejado en la pista del refugio López Huici, a unos pocos kilómetros del refugio.
Los que asisten a Nacho intentan ayudarle a bajar, para
después, al apenas poder andar llevarle a la sillita
de la reina,
lo que es agotador. Poco después, junto a un grupo de
navarros
que pasaba por allí y que les echan una mano,
montan una camilla
de emergencia con los bastones y las chaquetas, cosa que facilita el
descenso. Pero incluso con la camilla la bajada es muy dura y
así
es difícil llegar hasta los coches, por lo que al
final no
queda más remedio que avisar a emergencias, que
envían un
helicóptero.

Mientras tanto los que vamos a por el coche cuando estamos en el collado vemos a un grupo que está en el canal final de ascenso al Pico Lecherin, y que parece que lo está pasando mal ¿serán otros "pardillos" animados ingenuamente por la poca nieve?. Nos fijamos que están bajando con dificultades y apenas se mueven. No sabiendo cómo está la situación in-situ, ni su experiencia, no nos atrevemos a decirles que por el lateral rocoso (al menos sin nieve) se baja bien.
Desde el collado hay unas excelentes vistas del Collarada. Emprendemos el descenso del collado por la vertiente SurEste tirando poco a poco hacia la derecha en dirección al refugio. La nieve por esta vertiente está más blanda ya que le ha dado el sol, quedando evidente el accidente: mientras subían por la cara SE la nieve estaba blanda pero en cuanto han pisado la cara en sombra, la nieve era hielo y sin crampones el vuelo estaba asegurado.
En
poco menos de una
hora bajando a buen ritmo llegamos desde el Collado al refugio, y
de allí seguimos
caminando por la pista. Los que estaban en
el corredor final del Lecherines, una hora después,
todavía están allí habiendo apenas
bajado un poco
(posteriormente unos amigos nos dirían que, al menos el
día anterior, las condiciones del corredor eran buenas, así que todo
hace parecer que volvía a ser otra embarcada imprudente de gente con
poca experiencia).


Aunque éstas también serían fechas de subir en esquís, la escasez de nieve no lo permite, así que subiremos a pie. La primera parte ya está descrita antes, así que muy brevemente:
0:00 Salida a las 9:56
0:11 Cruce del río
0:24 Cartel de desvío a la derecha, dejando el lomo
1:04 Donde empieza la subida más fuerte paramos 20' a comer y poner crampones.
En la parte alta hay bastante nieve así que no seguimos un camino
definido sino que vamos abriendo huella por donde mejor nos parece, y
en este caso subimos un poco por nuestra derecha del barranco que sube
al collado, mientras que en verano la senda va más directa.
2:27 Llegamos al collado, con un buen paquete de
nieve. Las vistas de lo
Mallos de Lecherín son espectaculares.

2:41 Tras una paradita empezamos la subida a la izquierda
desde el collado, dirigiéndonos al estrecho corredor central.
Por delante de nosotros hay un par de vascos con un
perro (Argi), pero se les ve dudar y parecen hacer tiempo a ver qué
hacemos
nosotros, así que al final les pillamos y nos dicen que efectivamente
dudaban por que la nieve estaba un poco dura y les daba respeto. Nos
ponemos por delante y vamos abriendo huella con lo que se animan a
seguirnos. La pendiente del corredor
es fuerte pero cramponeando bien y asegurando
el piolet no presenta especiales dificultades, al menos si no está
demasiado helada.
3:04 Pico Lecherín. El
tiempo acompaña y las vistas son muy buenas, destacando el cercano Pico de Aspe. Charly y Nacho están eufóricos
ya que no están
habituados a estas salidas de alpinismo invernal siendo para ellos algo
excepcional y bastante exigente.
En la cumbre izquierda está el buzón, con forma de una caseta plateada, pero nos animamos a acceder también a la otra cumbre (vista de la cumbre occidental desde la cumbre oriental), que también tiene hito y dependiendo de la perspectiva parece que pudiera tener algún metro más. El paso por el collado entre ambos picos está algo delicado porque la nieve ha formado una arista afilada con mucha exposición a ambos lados, y la trepada de un par de metros finales también exige bastante cuidado (vista de la cumbre oriental desde la cumbre occidental).
De bajada "Argi" tiene dificultades y no se atreve a bajar, pero después de varios empujones y algún tirón, por fin su dueño lo convence, y una vez empezada la bajada sigue sin problemas. Nosotros con Charly y Nacho no tenemos tantos problemas, y no hay que ponerles correas para que bajen ;-) pero hemos de ir despacito asegurando, con lo que tardamos en bajar al collado más del doble que subiendo, y eso que de bajada la nieve se había transformado considerablemente con el sol, estando mucho más blanda que de subida.
http://www.komandokroketa.org/