Después de atravesar el túnel de Bielsa seguimos por Aragnouet, Fabian, y cuando llegamos a Tramezaïgues (¡¡casi ni se ve el cartel de bajada!!) tomamos la carretera secundaria hacia Frédançon.
La carretera la encontramos convertida en una carrera de obstáculos, con varios árboles caídos y operarios con motosierras haciendo limpieza, algún poste eléctrico de madera partido, derramamientos de piedras, y lo más importante un gran alud que corta la carretera. Afortunadamente una excavadora ha hecho un poco de camino sobre él, con lo que tras una par de intentos de pasar por encima, en los que el coche patinaba en el hielo hacia atrás, tomando un poco de carrerilla y empujando coches conseguimos que pasen pegando algunos botes.
Seguimos por la carretera esperando que no sea una ratonera, y que con tanta caída de "todo tipo de cosas" a la vuelta no se nos haya cerrado el paso :-)
La carretera finaliza en una zona de aparcamiento donde al frente sigue una pista hacia el Hospice de Rioumajou. No la tomamos sino que giramos a la izquierda cruzando un puente, y seguimos es pista hasta que 4 árboles caídos en abanico nos cortan el paso.
Nos equipamos, cargamos esquís a la espalda y comenzamos la marcha pista arriba a las 8:18, encontrando más adelante más árboles caídos cortando la pista, hasta llegar en unos 10' a un puente.

Puente,
donde comienza el sendero
0:00 Sin cruzar el puente dejamos la pista tomando un sendero que sigue al frente junto al río por la izquierda.
0:04 El río se divide debiendo tomarse el ramal que gira a la izquierda, para enseguida cruzar el río y continuar por un sendero que asciende al bosque. En el bosque aunque hay algunos hitos es fácil despistarse por un momento al no estar muy marcado, de todas formas el camino sigue paralelo al río, unos metros por encima de éste.

Cruzando el
río (de bajada), con el camino de subida detrás
El bosque es precioso, un pinar de alta montaña con el suelo tapizado de césped, lo que hace que el porteo sea más liviano. Subimos despacio disfrutando del "paseo".
0:47 Al frente un ramal del río cae de una pared bastante vertical formando una secuencia de pequeñas cascadas encadenadas. Giramos a la derecha, subiendo una loma para seguir otro afluente del mismo río.
Un poco mas arriba el río está completamente tapado de multitud de árboles arrancados de cuajo por un alud caído por la izquierda, y que ha dejado una parte de la ladera boscosa izquierda completamente arrasada, una verdadera orgía para castores.
1:10 Cuando el río se encajona, en la ladera de la derecha por fin tenemos nieve suficiente como para subir en esquís. El camino normal sube por la izquierda, cruzando el río, pero está pelado sin nieve así que nosotros subiremos por la derecha. Paramos un rato a descansar mientras preparamos los esquís.

A la derecha
(rojo) la subida cuando escasea la nieve;
a la izquierda (verde) la subida a pie
Subimos despacito, algunos zigzagueando para ir más descansados, otros más directos al no ser la pendiente demasiado fuerte. La subida se hace larga, tomándonosla con tranquilidad, pero pensando en la gozada que será semejante ladera para bajar esquiando. Nos dirigimos hacia la base del Lustou para subir después por una faja innivada que sube hacia la izquierda hasta un contrafuerte de la cresta principal, a lo que aparenta una especie de pirámide blanca por la nieve. La faja es un poco pendiente pero la nieve está bien (subida con los KUlfredas a la dcha.); en caso de escasez de nieve se puede acceder a la loma desde más abajo.

Subida al contrafuerte y
ascenso a cima
4:33 Llegamos a la loma del contrafuerte izquierdo, haciendo otra parada para quitar esquís, y prepararnos para la trepada final. Subimos una primera parte por nieve para pasar después una corta cresta horizontal de nieve, hasta situarnos en lo que es la verdadera arista rocosa del Lustou. La arista es fácil, pero un poco delicada especialmente en mixto y con botas de esquí.

Arista final del Lustou
5:20 Lustou.
Estamos
contentos, la subida ha sido "completa", con un generoso porteo que se
verá sobradamente compensado por la esquiada de descenso, un
largo
foqueo y finalizando con una fácil trepada por una arista
alpina.
Las vistas son impresionantes con grandes desniveles de los valles
alrededor, y buenas vistas de los cercanos KUlfredas y el Bachimala y la
cresta de la Pez, con el Posets al fondo entre nieblas.
Tras bajar hasta los esquís, nos colocamos éstos y a disfrutar. La nieve está muy bien y la ladera es perfecta, con una pendiente que permite coger velocidad sin ser excesiva y una amplísima extensión que permitiría bajar a un centenar de personas sin pisar ninguno la huella del otro. Lo que ha costado horas subir bajamos en pocos minutos. Cuando se acaba la gran extensión y seguimos por ladera izquierda del valle entre árboles, al haber perdido ya bastante altura el calor ha hecho que la nieve ya esté sopa, dificultando más el descenso. Así bajamos hasta el mismo punto donde pusimos los esquís en la subida, donde paramos un largo rato a disfrutar del día. Ya sólo queda bajar porteando, con muy buen sabor de boca por la muy bonita ascensión.