Ruta: Subida desde el Puerto de Cotos (Navacerrada)
Fecha: 3-10-05
Participantes: Karmelo, Miguel Ángel
Comentarios: Ascensión corta y
fácil al pico
más alto de la sierra de Guadarrama, techo de Madrid y techo
de
Segovia
Interesados por el eclipse solar que cruza la península, y
que
en Madrid es anular, pensamos que
el techo provincial puede ser un excelente mirador para una
ocasión tan excepcional. El punto de partida es el
puerto de
Cotos (
Navacerrada), hasta donde se puede llegar en tren desde Madrid, aunque
nosotros vamos en coche, dejándolo en un amplio aparcamiento
que
hay en el mismo puerto.

Inicio del camino desde
el Puerto de
Cotos
0:00 Salimos a las 10:45, ya tarde para poder ver el eclipse desde la
cima (cosa que nos hubiera hecho gracia, aunque desde más
abajo
se
vea igual). Cruzamos una
barrera que da acceso a un
camino empedrado
que
atraviesa un
prado, y que lleva al centro de interpretación, siguiendo
después el camino ascendiendo hacia la derecha. Gran parte
de la
ruta sigue una
cómoda y ancha pista, la cual se supone que ha sido
realizada
para
dirigir a todos los caminantes por el mismo sitio, y evitar que la
mucha gente
que acude forme múltiples senderos que erosionen y estropeen
el
entorno. En diversos puntos del camino unos carteles piden respeto a
las
replantaciones de árboles, realizadas en algunos atajos, en
viejos senderos y en antiguas pistas de esquí. Por tanto
conviene
tomárselo con tranquilidad, disfrutar del paisaje, y nada de
hacer nuevos atajos que sólo sirven para estropear una zona
tan
masificada.
En menos de 10 minutos llegamos a una curva despejada de
árboles, justo antes de una caseta informativa, donde nos
quedamos a
ver el eclipse. Nos fijamos también en los reflejos de
medias
lunas que forma la luz del sol cuando pasa entre las hojas de los
árboles,
reflejos que se van transformando en anillos a medida que se acerca el
eclipse total. También nuestra propia sombra es curiosa
porque
los contornos resultan extrañamente mal definidos. La luz
tiene
un brillo algo especial, como un poco crepuscular, y el sol apenas
calienta pese a verse muy luminoso, ya que el 90% de su superficie
está oculto. Y a pesar de ello el otro 10% visible ciega
completamente la vista no pudiendo mirarse el anillo solar
directamente, teniendo por tanto mucho más brillo que una
puesta
de sol, donde con cuidado más o menos sí puede
mirarse el
sol.

Sol y sombras, poco
antes del
eclipse, y durante la anularidad
Arriba dos imágenes del sol, abajo reflejos del sol en el
suelo tras pasar sus rayos entre las hojas de los
árboles:
a la izquierda sombras media luna (eclipse parcial), a la derecha
anillos (pleno eclipse)
Tras unos 15 minutos
reanudamos la marcha (15 minutos descontados de los
tiempos que se señalan).
0:17 Llegamos a una
bifurcación, donde unos carteles
indican para continuar por la
izquierda; en la misma
dirección hay también
alguna marca de PR. La pista asciende haciendo largos zigzags. Poco
más arriba, un
desvío que no se debe tomar
señala hacia la derecha el camino al
refugio Zabala.
Seguimos
subiendo por el zigzagueante camino.

Hermana Mayor a la
izquierda,
Peñalara a la derecha;
abajo a la izquierda el
camino que
lleva al Refugio Zabala (marcado en el círculo rojo)
0:53 Llegamos a la cima de la
Hermana Menor, que está en la
cresta que marca la frontera entre las provincias de Madrid y Segovia.
Unos pocos metros antes del punto más alto un
desvío va
hacia la
derecha, y lo tomamos para seguir después la loma
superior en dirección al Peñalara. Unos hitos van
dirigiendo el camino hacia el NE, aunque la dirección es
evidente
ya que el Peñalara está al frente.
1:03 Rodeamos por la
izquierda la cima de la
Hermana Mayor, y
comenzamos la subida final.
Subida final al
Peñalara desde
la Hermana Mayor
1:28
Peñalara, donde un grupo de
guiris ha
montado un pequeño telescopio para observar el eclipse. Nos
estamos un ratillo y nos asomamos hacia Este para ver las lagunas de
Cinco Lagunas medio secas por la escasez de lluvias de la temporada.
Para bajar nos apetecía seguir la ruta más
interesante de
continuar la cresta hacia NE hasta la Laguna de los Pájaros,
y
después volver con un ligero desvío hacia la
Laguna
Grande, pero eso supondría una hora más de camino
y
no tenemos tanto tiempo. De todas formas por un lado deseamos visitar
la
Laguna Grande y por otro preferimos no repetir camino,
así que empezamos la bajada por donde hemos subido, y en el
collado entre la Hermana Mayor y la Menor comenzamos la bajada directa
hacia la izquierda. Se podría comenzar la bajada antes,
desde el
Peñalara o desde el collado con la Hermana Mayor, pero por
aquí es más fácil, y con una rodilla
cascada
desde hace tiempo cualquier facilidad se agradece.
Al principio hay rastros de sendero y algún hito. Tras bajar
la
parte de mayor pendiente nos desviamos un poco hacia la izquierda sin
seguir ningún camino para ir desviándonos poco a
poco
hacia la Laguna Grande y el refugio Zabala.
Tras asomarnos a la laguna visitamos el refugio, el cual tiene a la
entrada una pequeña estancia libre. Para volver hacia el
camino
de
subida, en lugar de seguir la senda principal que asciende ligeramente
hasta el desvío que vimos de subida, tomamos un sendero
menor
que desciende y por tanto se supone que acorta el camino. Tras bajar un
rato la senda se esfuma y seguimos campo a través, teniendo
que
saltar una alambrada. Poco más adelante llegamos a una
explanada, donde termina una pista, que al seguirla descubrimos que es
la que habíamos dejado en el desvió pasado a los
17
minutos de la salida
Al llegar a la caseta junto a la que habíamos observado el
eclipse, vemos que a su derecha llega un camino por el que
se supone se puede bajar directamente desde la Laguna de
Peñalara.