Este año ha faltado nieve a final de temporada, por lo que su estado es similar a un veinte de junio de un año normal. La subida es directa desde la Renclusa, y transcurre por amplias palas sin ninguna dificultad mencionable. Canal final de unos 80 m. y 40º de inclinación. Es una variante sobre los itinerarios que ya hemos hecho muchas veces. Recomendable, como todas las de este macizo, para fin de temporada.
0:00 Salimos a las 7:15 del aparcamiento de la Besurta, (1.900 m.) donde se afanan por salir los últimos esquiadores de esta temporada de final precoz, hasta llegar a la Renclusa (2.150 m.) en estas fechas en estado deplorable por las interminables obras. Seguimos porteando pacientemente hasta unos 150 m. por encima de la Renclusa (2.300 m.). El conjunto de cimas de las Maladetas se distingue fácilmente. Ver esquema fotográfico más abajo, tomado de otra excursión. El collado entre ambos picos no tiene pérdida porque está justo detrás del curioso Diente de la Maladeta (no confundir con el diente de Alba)

Vista general de
las Maladetas
A partir de
ahí,
mancha continua
de nieve, por la que progresamos en ascenso directo, hasta llegar al
pie del
Diente de la Maladeta. Por la izquierda, alguna gente
subiendo hacia el
Portillón, pero con nosotros nadie. Día fresco,
medio nublado y con viento
desapacible..
Llegamos
al pie de la canal
final (3.100 m.) y empezamos a subir con crampones y piolet.
Aunque la
canal tiene seguramente 40º, con el estado de la nieve,
blanda, no tiene
ninguna dificultad.

Canal final de
subida al collado entre Sayo y Cordier
5:40 Llegamos
al collado
intermedio (3.190 m.) y
tiramos hacia la izquierda.
Luego
bajamos al collado
y subimos al Sayó (3.220 m.), ambos sin
dificultad,
esquiables, pero no merece
la pena subir los esquís a la espalda por los pocos metros
que suponen. Bajamos
la canal de nuevo y nos ponemos esquís, temiendo un
ablandamiento de la nieve.

Subida final
La bajada, nos sorprende: buena esquiada con una nieve rehelada muy buena, quizá debido al vientecillo y el poco sol. Su buen estado se mantiene casi hasta los 2.300 m., sin gota de chapoteo.
Este trayecto es una ascensión más directa a ambos picos, respecto a la opción que va por detrás del Pico Mir, más larga.
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