Tras un fin de semana sin planes por el mal tiempo anunciado, el domingo amanece despejado, y aunque tarde, decidimos hacer el Tozal de Guara, "techo del Prepirineo".
Desde Huesca vamos a Angües, donde cogemos el desvío a la izquierda hacia Aguas; pasado Aguas una señal indica un desvío a la derecha hacia San Cosme, el cual tomamos (de vuelta veríamos que era mucho mejor no ir hasta Angües sino dejar la N-240 en el desvío marcado hacia Loporzano cogiendo la A1227, y continuar la carretera hasta poco antes de Aguas donde coger el mismo desvío a San Cosme a la izquierda, u otra buena posibilidad es dejar la N-240 en el desvío a Liesa, y seguir dicha carretera hasta que acaba justo a la derecha del desvío de San Cosme). Esta carretera finaliza en unas casas de la C.H.E. donde seguimos la pista de la izquierda. La pista está en buenas condiciones, y estaría mejor si no hubiera unos drenajes nuevos muy bestias. Seguimos la pista hasta que tras un tramo de bajada llegamos a una casa medio derruida con otra pista a la derecha cerrada con una barrera. Aparcamos, y pasada la casa un cartel a la derecha señala el sendero de la Ermita de la Fabana y la Cabañera de Nocito (otra alternativa para llegar hasta aquí es dejando el coche en la presa de Vadiello, tras cruzar la presa se sigue la pista hasta que finaliza en otra pista, y tomando allí hacia la derecha al poco se llega al cartel antes indicado).
0:00 Salimos a las 2:30 de la tarde en dirección a dicha ermita románica. El camino entre árboles es bonito y agradable, especialmente por su verdor después de tanta excursión de esquí de montaña con paisajes eternamente blancos. El camino empieza llaneando y después desciende ligeramente hasta la ermita.

Ermita de Fabana
0:21 Ermita de la Fabana. Desde aquí podemos ver asomar al fondo, un poco a la izquierda, el Tozal de Guara. Seguimos el camino, que va a la izquierda, y que desciende hasta "una pista, la cual seguimos hacia la izquierda (¡¡ !!)".
0:39 Al rato el camino se adentra en una garganta, el paisaje cambia pero sigue siendo muy atractivo. Baja agua, y el sendero como tal, medio desaparece ya que se convierte en un "ascenso de cañones". Vamos cruzando el río continuamente y debemos ir buscando por donde pasar y saltar de piedra en piedra para evitar "meter la pata" en el agua. Se supone que dependiendo de la época del año, o no hay problemas con el agua o será inevitable mojarse.
Salvado el barranco el camino continúa de forma muy clara, ya que es el que antiguamente llevaba a Nocito. En general ascendemos entre árboles, con alguna zona de prado, cruzando también paisajes geológicos curiosos. Nos cruzamos con una pareja, donde ella subía sobrada y su compañero casi sin aliento, y que nos dicen que poco antes podíamos haber cogido un desvío hacia la derecha que lleva al Pico de Guara, pero como casi estamos ya en el collado decidimos llegar hasta él (en otra excursión confirmaríamos que el desvío está bien señalado con hitos y sube más directo)
2:30 Puerto de Petreñales (Puerto de Guara). Al fondo a la derecha (Este) podemos ver el Tozal de Guara. Es curioso que toda la zona está cubierta de bosque, pero justo en varios collados, como en éste, desaparecen los árboles creándose islotes de prado. Cogemos una senda que retrocede un poco y que rodea por la derecha la cima que hay entre el Tozal y el collado. Enseguida podemos ver al frente, bajando un poco, un prado por el que pasa el camino, y al fondo un pequeño collado al que nos dirigimos.

Subida final a la Peña Guara desde el
último collado,
a la derecha la pedriza del
descenso
3:05 Llegamos al pequeño collado pasando de la vertiente SO a la SE, donde podemos ver hacia el Sur, detrás de una garganta, la ermita de la Fabana. El camino, marcado con hitos de piedras, toma dirección ascendente a la izquierda por un pedregal, con alguna fácil trepada; después, una vez encarados a la montaña, continúa hacia la derecha directo a la cima.
4:00 Pasada una pedriza enseguida estamos en el Tozal de Guara. Es curiosa la vista hacia el Sur, con una frontera muy delimitada entre la zona montañosa completamente cubierta de bosque y el llano completamente pelado, y la vista hacia el Norte, a los Pirineos, es excelente.

Tozal de Guara visto desde el Fragineto
Para bajar tenemos intención de hacerlo por el mismo camino, pero como es un poco tarde, para ganar tiempo pensamos empezar bajando a saltos por la pedriza, para después irnos a la derecha a empalmar con el camino. A medida que bajamos nos damos cuenta que hay un poco de sendero, y después vemos que este sigue bajando y que no deriva hacia la ruta de ascesno. Decidimos seguir por el barranco, a ver donde nos lleva, ya que así bajamos más rápidos, y en el fondo lleva la dirección que nos interesa, aunque por otro valle. El camino aprovecha al máximo la pedriza para bajar, metiéndose después entre matorrales que cierran completamente el camino, y que obligan a ir apartando ramas. De todas formas el sendero está claro tanto por estar pisado, como porque avanza exactamente por el fondo del canal. Se baja muy rápido hasta que unos hitos marcan el fin del camino por la barranquera y se desvía ligeramente a la izquierda. Seguimos bajando. Para la gente habituada a la montaña y descensos por pedrizas, es muy recomendable esta vía de descenso ya que es más cómoda y rápida, aunque para quien no esté habituado puede resultar especialmente lenta e incómoda, aparte de pasar apuros.
Cuando ya estamos un poco despistados de por donde apareceremos, llegamos a "una pista, ¡¡la misma a la que se bajaba desde la ermita!!". La reconocemos por los pelos, ya que se llega unos pocos metros más abajo del acceso de la ermita. Por tanto vamos a la derecha y enseguida tomamos el camino ascendente a la izquierda.
De subida habíamos pasado de visitar la ermita por si después nos faltaba tiempo, pero ahora que sabemos que podemos hacerlo aprovechamos para entrar. Está bastante derruida y parece que internamente la habían cambiado, añadiendo paredes y techos para aprovechar más su espacio como casa.
En poco más de 2 horas desde la cima llegamos al coche, habiendo realizado un precioso recorrido circular sin haberlo previsto.

Subida a la Peña Guara desde
el collado de Petreñales, y
bajada
por la pedriza.
A la izquierda el Pico Fragineto
En Arguís tomamos la carretera vieja a
Monrepós, y
desde
allí por una larga pista asfaltada llegamos a Nocito
(este acceso es mucho mejor que el que viene desde la Guarguera).
Justo antes
de pasar el puente del pueblo un cartel indica a la derecha "Tozal
de Guara (por
Petreñales)".
Así que allí dejamos el coche y comenzamos la
caminata,
aunque
todavía se podría hacer un poco más en coche, por pista mediocre.
0:00 Salimos a las 10:21 siguiendo la pista señalada por el cartel.
0:20 Llegamos a un desvío a la izquierda señalizado con otros carteles; hasta aquí podría llegarse en coche. Tomamos dicho desvío señalado como "Tozal de Guara", "Collado de Petreñales" y "S8 Barranco la Pillera". Enseguida cruzamos un riachuelo, para poco después entrar al Barranco de la Pillera. El camino sigue el río ascendentemente, cruzándolo varias veces, para lo que debemos saltar por piedras para no mojarnos. El día es muy frío estando el ambiente helado, lo que nos premia son vistosas formaciones, como gruesas "lágrimas" heladas, extensiones de suelo llenas de "púas" de hielo, y diversas hojas secas sobre las que ha cristalizado el agua formando una especie de rosas del desierto.
0:48 Se llega a
un bien marcado sendero
ascendente a la derecha, donde un poste indicador señala "Tozal
de Guara", así que dejamos el camino junto al
río para
subir por este otro. El paisaje es precioso, con grandes paredes
rocosas
tomando
curiosas formas al otro lado del barranco.

Desvío abandonando el Barranco de la Pillera
0:56 Poco después vemos el Tozal al frente. En este
punto
otros
hitos nos marcan un desvío hacia la derecha
trepando
fácilmente
unas rocas. ¡Cuidado! porque si no se presta atención
el desvío no es muy claro y es fácil despistarse, siguiendo un sendero
al frente. Aquí y en otros puntos si se ven pequeñas
barreras en el suelo, a veces sólo unas piedras o ramas cruzadas, no es
para saltarlas, sino para indicar que no se
siga por ahí, y que se tome el desvío; en general el camino está muy
marcado de modo que si éste "se difumina" es señal que nos hemos
equivocado y conviene retroceder y buscar el camino correcto.

Desvío de la trepadilla
Nos adentramos en un bosque cerrado y húmedo. El camino, que
asciende en fuerte pendiente haciendo zigzags, cruza en varias
ocasiones una
especie de canal o camino directo cuyo acceso está
cortado por ramas para
evitar que la gente pase por él y lo erosione más.
1:39 Llegamos al Collado de Chemelosas (1.386), un
pequeño
collado con una zona de
hierba y
una
estrecha pared de roca a la derecha. El paisaje se abre
permitiéndonos
ver unas bonitas vistas de otro barranco con grandes desniveles. El
camino
baja un poco para después continuar subiendo.
2:09 Puerto de Petreñales, o de Guara (1.558). Un evidente collado con un prado despejado y unos carteles que nos indica varias opciones, al frente descendente "La Tejería", hacia la derecha "Corcurezo", y el que nos interesa "Tozal de Guara" indica un sendero que se desvía ligeramente hacia la izquierda, uniéndose a la ruta de ascenso descrita antes de subida desde la Fabana, donde se reseña el resto de la ascensión al pico.
3:38 Peña Guara, donde nos quedamos un buen rato a comer, descansar y observar la extensísima porción de Pirineo que se disfruta desde aquí.
Para la bajada, en el pequeño collado que une las vertientes SO y SE, nos despistamos y acabamos en una zona más alta de aspecto muy parecido. Seguimos supuestas sendas aparentemente pisadas, que nos lían y acabamos enredados entre plantas con pinchos, matorrales de boj y pinos, hasta que conseguimos asomarnos a unos peñascos, donde podemos ver mucho más abajo la zona de prado del Collado de Petreñales. Así que no queda más remedio que retroceder hasta coger el verdadero camino. Conviene prestar atención ya que es fácil confundirse.

Vista de la cara Norte del Pico Guara, desde la
pista de Nocito (22-2-04).
En el centro-derecha el Collado
de Petreñales
Con pérdida incluida, llegamos a los coches en 3 horas desde la cima. Y si una vez abajo queda tiempo, merece la pena aprovechar para visitar la cercana ermita de San Urbez.
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