Ruta: Subida desde la Besurta y el refugio
de la Renclusa
Fecha: 12-5-02
Participantes: Arturo, Juan, Karmelo
Comentarios: Pico fácil hasta su base, con trepada
de
aproximación final y cresta muy aérea para llegar a cima.
Mucho más tranquilo y solitario que las cercanas Maladetas y el
masificado Aneto
La temporada de esquí de travesía se está acabando y no quedan muchos destinos en los que no haya que portear esquís un buen rato, por tanto, aunque nos guste cambiar volvemos a la zona de la Renclusa. Para evitar la procesión del Aneto y no repetir la subida de Maladetas, nos vamos al extremo derecho de la cresta. Otros kroketas ceden a los cantos de sirena y se montan en una excursión organizada al Aneto
Pasamos noche en Benasque y el domingo temprano nos plantamos en la Besurta, saliendo a las 6:30.
0:00 Empezamos porteando, pero enseguida, cuando empieza la subida a la Renclusa hay bastante nieve y paramos a ponernos los esquís.
0:50 Refugio de la Renclusa. La cena de la noche anterior en Benasque no nos ha sentado bien, vamos más sueltos de intestinos que de piernas, y nos pedimos más generosamente de lo habitual. Descripción detallada de la subida al Refugio de la Renclusa.
Pasada la Renclusa dejamos la autopista ascendente del Aneto y tiramos hacia la derecha.
Camino al Pico de Alba desde la
Renclusa
El camino normal avanza por el valle, cruzando el Ibón de Paderna, y al pie del Pico Paderna asciende hacia la izquierda. Pero nosotros empezamos ascendiendo en dirección a la Maladeta Occidental para ladear después hacia el Pico de Alba, aprovechando mejor la nieve. Al pie del Pico de Alba, con el imponente Diente de Alba delante, nos cruzamos con otras personas que vienen desde el Ibón de Paderna. Algunos van al Pico y otros al Diente.
Arista del Pico de Alba
Nos dirigimos hacia el contrafuerte que baja a la derecha, buscando algún paso bien innivado que nos permita pasar la otro lado.
4:00 Al pie de la arista dejamos los esquís para trepar por un canal de nieve. Entre quitarnos los esquís, comer y beber un poco, nos vamos juntando los diferentes grupos que lo vamos a ascender.
Tras la fácil trepada cruzamos a la otra vertiente de la arista y comenzamos la ascensión. No hay huella de camino y su apertura sin esquís se hace dura, por lo que nos vamos turnando la gente de los diferentes grupos. Nueva trepada nada fácil buscando camino por donde se pueda ascender, ayudándonos entre todos para subir. Llegamos a la antecima desde donde debemos pasar con mucho mucho cuidado por una cresta muy aérea, hasta la cima final.

Arista, volviendo de la cima (a
la derecha)
5:00 Pico de Alba. En la pequeña cima coincidimos a la vez las 9 únicas personas que ascendemos ese día el Alba, 4 grupos diferentes, catalanes, aragoneses, vascos y no_se_sabe ascendiendo independientemente por diferentes caminos, compartiendo algo más que unos prismáticos, algo de comida y una conversación amistosa. Compartimos unas sensaciones de tranquilidad, de compañerismo, de hermandad con los que acabamos de conocer, compartimos el sentimiento de pertenecer a la montaña y de que la montaña nos pertenece, nada que ver con lo que ocurre poco más allá en el Aneto, donde hay que pelearse por el turno para atravesar el paso de Mahoma, donde el imperio de los sentidos se ve violado por la masificación y el bullicio.

En la bajada cuando recuperamos los esquís discutimos sobre subir al Diente de Alba o no, la tentación es grande, pero entre que puede ser un poco tarde, y la pereza de quitar y poner focas, al final no nos ponemos de acuerdo, y lo dejamos para otra vez.
De vuelta a la Renclusa la ladera del glaciar de las Maladetas, y de ascenso al Aneto, parece más una pista de esquí que un camino de montaña, de tantas huellas que se ven, y eso a pesar de que muchos de los que suben al Aneto bajan esquiando a Aigualluts en lugar de volver por aquí.
El día ha sido excelente, y en la Besurta nos tiramos en el césped esperando a los amigos que fueron al Aneto, para contarnos después nuestras respectivas aventuras, y para picarnos mutuamente diciendo que lo que ha hecho cada uno ha estado mejor.