Ruta: Ascensión desde
el camping de
Oza
Fecha: 28-10-01
Expedicionarios: Lola, Elvira, Cuco, Javi,
Teresa, Jujo, Myriam, Mª Carmen y
Karmelo
Comentarios: Pico fácil de media
montaña, de vistas interesantes, y forma extraordinariamente
curiosa y llamativa.
El domingo por la mañana, listos para partir en el meeting point del Paraninfo de Zaragoza coincidimos con Mª Carmen y Cuco. Mª Carmen es guía del club Montañeros de Aragón y tenía que hacer un reconocimiento del camino al Castillo de Acher, para semanas después guiar un grupo. Aunque teníamos otros planes, allí mismo y democráticamente decidimos cambiar de planes y acompañarles en la ascensión.
El punto de partida es el camping de Oza. La carretera de acceso es impresionante, avanza adentrada por un cañón de altas paredes que poco antes de llegar al camping se abre en un hayedo bañado de una gran variedad de brillantes colores otoñales. La carretera finaliza en un valle con alguna casa, donde está el camping, y donde aparcamos. La vista de las cimas que nos rodean nos abren el apetito de montaña y de comenzar a caminar. Entre esas cimas una de las más llamativas es el Castillo de Acher, una montaña coronada por un "castillo" de roca.
Castillo de Acher visto desde la Selva de Oza
0:00 Un panel señalizador indica el camino de una senda que sube dirección Este-SE hacia el lado derecho del castillo. Nosotros subimos un poco a saco hasta llegar a una pista, la cual seguimos hacia la derecha. Enseguida dejamos dicha pista siguiendo unas señales que indican una senda ascendente a la izquierda.
El camino sube en fuerte pendiente, primero protegido por un hayedo, y después al raso. La pendiente toma un descanso al llegar a un pequeño refugio forestal, al cual los falsos montañeros de turno han reventado la puerta, y han dejado sucio y descuidado, inutilizándolo para casos de verdadera necesidad. El paisaje es cautivador, destacando una pared de rocas psicodélicas al frente, en la que los dioses deberían estar colocados de alucinógenos cuando los crearon.
Rocas psicodélicas
En la explanada del refugio tenemos a la izquierda las murallas del castillo, y hacia allí nos dirigimos. Unos hitos indican el camino, los cuales se desvían un poco a la derecha, atraviesan unas marcas de GR, y llevan a la brecha que da acceso para subir a la "torre del castillo".
Castillo de Achert visto desde el refugio
Una vez arriba nueva sorpresa, alucinante su forma, es una gran extensión hundida por el centro, con grandes grietas y oquedades, y al otro lado del castillo una pared zigzagueante a modo de múltiples colmenas.

Superficie del castillo de Acher
Para llegar a la cumbre hay que rodear el castillo por la derecha, por un camino bien pisado, hasta llegar al otro lado.
3:30 Llegamos al Castillo de Acher tras una subida muy tranquila. Nuevamente alucinamos en colores, una mezcla de prados verdes y tierras sangrantes indican que los dioses estaban muy muy colocados cuando pasaron por aquí.
Posiblemente es el pico más bonito de todos los realizados últimamente, tanto por su forma como por los fenómenos geológicos de sus alrededores; además, a pesar de no ser un pico muy alto hay excelentes vistas, abarcándose una gran parte del Pirineo, blanqueado por las primeras nieves de la temporada.
Bisaurín nevado
La vuelta la realizamos
por el mismo camino, salvo la bajada de la brecha
del castillo, que nos adelantamos y bajamos por una brecha
más escarpada.
Parada junto al refugio para comer, disfrutar de la vista, de la
conversación
y del día.