Ruta: Ascensión desde
las pistas
de esquí de Astún
(Canfranc)
Fecha: 25-11-01
Participantes: Lola, Elvira y
Karmelo
Comentarios: Pico fácil y corto de subir,
con el acceso final algo complicado y delicado
(especialmente con botas de esquí).
Tras algunas dudas sobre si habría suficiente nieve, decidimos intentar el Pico Des Moines, uno de los recomendados para el principio de temporada. Será nuestra primera salida con esquís de travesía de este "invierno".
Partimos del aparcamiento superior de Astún, aunque no hay mucha diferencia con respecto al inferior nos evita unos minutos de porteo entre coches. Si ya normalmente no destacamos por la eficiencia y rapidez en prepararnos poniéndonos la ropa, las botas, pegando las focas a los esquís y demás, se nota un poco el comienzo de temporada yendo un poco más despistados de lo habitual.
0:00 Desde la base
del
telesilla que va a la Raca, el más alto de los que
están
junto al aparcamiento, cogemos a la izquierda
dirección Norte, siguiendo el
barranco
de Escalar, y dejando las pistas a nuestra espalda.
Llegamos a una amplia explanada,
los LLanos del Sol. Comenzamos subiendo por nuestra derecha del río,
pero
al ver en la otra vertiente una buena huella y varios grupos que suben
por
dicho
lado, decidimos dirigirnos hacia la izquierda del río y
seguir
la huella abierta. Dependiendo de la nieve normalmente se sube por la
derecha, en cada ocasión hay que evaluar qué es mejor, si la nieve está
muy dura, por la derecha tiene el inconveniente de que hay un tramo por
encima del río algo delicado, con peligrosa caída. Y si la cosa se ve
muy mal se puede subir todo a la derecha hasta llegar a una pista que
viene de la estación de esquís, y allí seguir a la izquierda.
Ascenso por los Llanos del
Sol hacia el
Ibón de Escalar,
con el río en medio
La subida es fácil y prácticamente toda ella con nieve, solo hay algún paso en el que hay que ir con cuidado para evitar rocas o para cruzar un riachuelo sin mojar las focas. Damos nuestras primeras vueltas maría razonablemente bien, parece que durante el verano no se nos ha oxidado del todo el cerebro. Subimos despacito.
1:50 Siguiendo en todo
momento el barranco, vamos ganando altura hasta llegar a un
pequeño circo, en el que suponemos que bajo la nieve debe
estar el Ibón
de Escalar. Vemos unas huellas que van a la derecha
y otras que van a la izquierda, pero se ha echado la niebla que lo tapa
todo, y no adivinamos hacia donde ir. De acuerdo al mapa, se rodea el
Ibón
por la derecha, y brújula en mano confirmamos la
dirección
correcta yendo por allí. Si el Ibón se ve bien helado se puede cruzar
por en medio, si no por la izquierda es más cómodo
pero ligeramente
más largo, y por la derecha hay una media ladera que al darle
menos el sol muchas veces suele estar helada.
Cuando estamos más o menos al otro lado del Ibón empieza a despejarse la niebla y vemos un fácil canal que sube a la derecha hacia al collado.

Col des Moines y Antecima del Pico
des Moines desde el Ibón de Escalar (27-1-08)
1:50 Col des Moines. El día mejora y la niebla empieza a desaparecer, vemos a la izquierda una cima a la que subimos.
2:20 Al llegar
arriba puede verse ya el Pico
de los Monjes detrás (foto de llegada a la
antecima, con
el Anayet y Pala de Ip detrás).
Pico Des Moines visto
desde la antecima
En la antecima se dejan los esquís, se baja un poco y se sube por la arista en una relativamente fácil trepada, pero cuya dificultad puede cambiar mucho dependiendo de la cantidad de nieve y su estado, y por supuesto subir con botas de esquí es un plus de dificultad.
2:50 Pico Des Moines. Las vistas son preciosas y muy amplias, y el Midi d'Ossau impresionante como una mole vertical casi al alcance de la mano. Resulta kurioso que desde que estuvimos en el Midi, vayamos donde vayamos desde todos los sitios el Midi parece vigilarnos.
Cima, con el Midi
d'Ossau detrás, y a su derecha
al fondo Palas, Balaitús y Frondellas
La arista siempre es más complicada de bajada, con algún sustillo sin consecuencias por un resbalón. Una vez de nuevo en la antecima, comemos y bebemos. Hay bastante gente que ha subido tanto con esquís de travesía como andando. Nos enrollamos con un grupo de baskos (uno de Azpeitia y otros de Iruña), con los que tenemos una divertida conversación y nos cuentan sus aventuras. Tras un rato comienzan la vuelta diciendo "bajamos ya, que nosotros vamos a pie y vosotros nos pasareis esquiando".

Vista desde el Des Moines: abajo la
senda a la antecima, entre nieblas Astún, al fondo el Aspe
Poco después nos preparamos y comenzamos la bajada nerviosillos por ser el primer descenso esquiando fuera pistas después de muchos meses. ¡Desastroso por mi parte! Un par de días antes había probado a esquiar en las pistas de Astún, aprovechando junto a muchos gorrones más que era gratis por apertura de temporada, y me había llevado la sensación de que técnicamente esquiaba bastante mejor. Pero no, esquiar en pistas es muy fácil y nada tiene que ver con hacerlo en laderas hundido en la nieve, donde girar es casi una proeza técnica para pardillos como yo.
Bajamos muy despacio, a veces esquiando y otras "rodando". En algún momento debemos quitarnos los esquís para evitar pasos rocosos, y en otros sentimos un escalofrío cuando escuchamos el chirrido de los esquís pasando por alguna piedra (y no por el ruido en sí mismo ;-), siendo el escalofrío más intenso para mí que llevaba esquís nuevos.
Una vez de nuevo en Astún, conseguimos unos bonos basura y hacemos algunas bajadas por las pistas antes de que las cerraran, congraciándonos de nuevo con el esquí, ya que aunque haya bañeras y la nieve esté machacada, por pistas o "fuera pistas" de estaciones de esquí esquiar y girar está "tirao".
Subida
a la antecima pasando por
el Ibón
de Escalar y
trepada final al Pico des
Moines visto
desde las pistas de Astún
¿Y qué pasó con los baskos que bajaron antes que nosotros?, pues no lo sabemos, ... pero con lo lentos que íbamos no llegamos a verlos durante la bajada.