Ruta:
Subida desde Respomuso por la Brecha
de Latour
Fecha: 3-11-01
Participantes: Arturo, Teresa, Javier,
Karmelo, Miguel
Ángel
Comentarios: Pico complicadillo, cuya dificultad
depende mucho
del estado de la Brecha de Latour, y de la cantidad de nieve y/o hielo
que tenga. Al final de la brecha hay pasos de clavijas un poco
aéreas.
Bajada rapelando.
Inicio de la excursión y subida al refugio de Respomuso
Nos levantamos a las 7 AM. Tras desayunar nos preparamos y vemos quién viene al Balaitus, algunos de los que el día previo se apuntaban se echan atrás; no se ven igual las cosas bien cenados con calorcito, que a primera hora de la mañana y helados de frío. Germán quiere venir pero carece de experiencia, y al no ser ninguno de nosotros experto, ya tenemos bastante con cuidar de nosotros mismos como para hacernos responsables de otros; por tanto no puede acompañarnos. Al final seremos 5. Todos llevamos por lo menos arnés, mosquetón de seguridad, descendedor, cintas, crampones y piolet, y además llevamos un par de cuerdas de 50 y 60m. No hacemos caso de "suicidas" que dicen haber subido el día anterior sin crampones aprovechando la huella ya hecha.
La ruta consiste en subir y bajar por la Brecha de Latour, que si bien puede ser un poco más difícil, es más segura. Descartamos la Gran Diagonal, porque aunque sea más fácil es muy aérea y debe estar helada, siendo el peligro de caídas mortales muy real. En el refugio desaconsejan dicha ruta incluso en verano, porque un "pequeño resbalón" implica un "gran vuelo", hay mucha caída de rocas (y siempre hay cabezones sin casco) y ya ha habido bastantes accidentes mortales.

Vista desde La Facha de la ruta
de subida desde el
refugio de Respomuso
0:00 Partimos por detrás del refugio de Respomuso, un cartel indica claramente la dirección que sube por el barranco de Respomuso. Aunque la pendiente es fuerte se sube fácilmente. Se va ganando más altura tirando un poco a la izquierda, dejándose el riachuelo abajo a la derecha. El camino es fácil, marcado con múltiples hitos que van por todas partes, aunque todos llevan al mismo sitio, la base de la Brecha de Latour. A nuestra derecha impresiona lo escarpado de las agujas de la Cresta del Diablo.

Subida al Balaitus justo
antes de la Brecha de Latour (2-12-07).
La Torre de Costerillou y la Aguja d'Ussel al fondo
Varias personas suben, y tras bordear un espolón por la derecha aparece a la izquierda la "ansiada" brecha
2:00 Brecha de Latour, hay varias personas preparándose para subir. Descansamos, comemos, bebemos, fotografiamos y miramos a los que suben. También hay gente que sube por una ladera a la izquierda de la brecha que lleva a las Frondellas.
Empezamos a equiparnos, nos ponemos arneses, y crampones (aunque hay nieve desde más abajo no han hecho falta) y tiramos hacia arriba hasta el pie de la brecha por una ladera de fuerte pendiente con nieve helada, siguiendo la huella de la gente. Después vemos que era más fácil subir por la rimaya.

Subida a la Brecha de Latour
(2-12-07); en naranja las clavijas
en los círculos los resaltes más complicados
(dependiendo de la nieve)
Hay varias personas peleándose con la brecha. Los que nos anteceden es un trío de madrileños, con los que nos hemos cruzado anteriormente varias veces, y donde los dos chicos habían coincidido con nosotros el día anterior en La Facha. Empezamos a preparar las cuerdas, y como siempre, se nos lían. Decidimos atar las dos cuerdas y encordarnos los 5 en ellas. Llevamos ya un buen rato esperando poder subir cuando llegan Fernando Garrido (expertísimo ochomilista) y su compañero, a los que dejamos pasar por delante, ya que seguro que van mil veces más rápido que nosotros. Tras más de hora y media esperando, aguantando caídas de trozos de nieve, hielo y alguna piedra de los que van por delante (¡hay el casco!), empezamos a subir. El primer paso es complicadillo con un resalte de una roca de algo más de dos metros con malos agarres de pies y manos, pero que se puede superar haciendo oposición con la pared de la derecha. Los pillines(-as) mejor que suban detrás de una chica(-o), para así poder satisfacer el sueño erótico que tantas noches se habrá dado en los refugios, de "caballerosamente" verse obligados a ayudarle empujando por el ... por ... por ahí.
Después vienen unos pasos de fuerte pendiente con hielo, en los que hay que clavar bien crampones y piolet para no escurrirse. Tras esto una rampa de nieve blanda, permite llegar a las clavijas de hierro, donde poder atarse, y asegurar con las cuerdas a los que vienen detrás. No hay seguros intermedios, pudiéndose en todo caso poner alguna cinta en alguna roca, por tanto el primero, que va sin asegurar, mejor que no piense mucho en la caída por el tobogán de hielo. En algunas guías y páginas web dicen que hay una cuerda, pero no la vemos; si no la han quitado, debe estar bajo la nieve; de la misma forma se supone que sin nieve la cosa debe cambiar mucho, porque si no no tiene sentido una fila de clavijas a un metro de la nieve del suelo.
Trepada final de la Brecha de
Latour
Superado este tramo no conviene subir hasta el final de la brecha, porque si no después se pone más difícil, es mejor que unos metros antes se suba por las clavijas. Nos desencordamos para subir por ellas, aunque continuamos con los crampones. Hay algún paso ligeramente complicadillo, especialmente si se mira lo aéreo que es. Tras las clavijas continúa la fuerte trepada con buenas presas de pies y manos. Los más pardillos mejor que sigan encordados.
Una vez superada la brecha se puede ver ya la cima a la derecha, un poco a la izquierda de la cresta final, donde se vislumbra la horrorosa pirámide de tubos. Tras comentar las jugadas más interesantes que hemos pasado, y dejar que baje la adrenalina, subimos diagonalmente hasta la cima en media hora, sin complicaciones. Nos cruzamos con los madrileños de bajada.
5:00 (aunque con una larguísima espera en la brecha) Balaitous. En la cumbre vacilamos un poco con Fernando & Cía., que resultan ser enrollados y simpáticos, sin tontos orgullos aunque sean élite montañera.
Vista de la cima, arriba a la
izquierda, desde la
parte superior de la brecha
Vuelta a la brecha de Latour. Más espera para la bajada, que aprovechamos para fijarnos dónde están las reuniones. Juntamos las cuerdas, que como siempre volvemos a liarlas, y en dos rápeles, el segundo de 50 metros, nos situamos abajo. Hay hasta 5 rápeles de unos 20 m. para bajar la brecha, que bajan un poco más a la izquierda del canal, y conviene tenerlos controlados antes de subir, estando señalados en los dibujos del refugio, además de fijarse bien durante la subida.
Rápel en la Brecha de
Latour
Volvemos contentos y orgullosos, y nos alegramos de que no hayan venido quienes menos sabían o quienes podían haberse atascado, porque ha resultado más complicado de lo que esperábamos. Alguna guía cataloga el Midi d’Ossau, por su vía clásica con pasos de II y III, y el Balaitus por la brecha de II, pero es completamente engañoso, más bien sería al revés.
De noche, después de cenar, salimos a ver las estrellas, y con una luna casi llena que lo ilumina todo, y la nieve de las cimas que refleja su luz, especulamos sobre "por cuanto" volveríamos a subir esa misma noche de nuevo al Balaitus ;-)

Pirámide de la cima del Balaitús
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al Refugio, e ir a
la Gran Facha